Capitulo 2 "Nueva vida"

1752 Words
Mientras Elena seguía viendo la escena con incredulidad sintió que alguien le obligaba a bajar la cabeza. Cuando sintió eso quiso levantarse y apartar la mano que le estaba sujetando la parte de atrás de su cabeza pero repentinamente sintió una punzada en su cabeza que la obligo a quedarse quieta por el dolor . Ella cerro fuertemente los ojos y se mordió los labio para no hacer ningún ruido, entonces en su cabeza empezó a ver como una película. Pero rápidamente se dio cuenta que eran recuerdos, recuerdos que no le pertenecían. Esos recuerdos le pertenecían a Elena Arcos no a Elena Montoya. La chica nació de una familia comerciante que tenían una gran fortuna acumulada gracias a su padre que era un genio en los negocios, Elena Arcos era la menor de sus hijos. Elena Arcos tenia 14 años en estos momentos y trabajaba en el palacio de la Emperatriz como una de sus sirvientas personales. Ella consiguió este puesto tan deseado gracias a su padre que movió sus contactos y pago una gran suma de dinero. Su padre quería que ella trabajara directamente para la Emperatriz, de ese modo ella se convertiría en una semi-noble. Por que aun que su familia era muy rica solo era una familia de mercaderes sin ningún titulo noble, en pocas palabras eran solo unos plebeyos con dinero que se tenían que arrodillar frente a cualquier noble sin importar su rango, incluso ante un simple Barón arruinado. Su padre lo que mas deseaba era un titulo noble que le daría demasiado beneficios y que le permitiría hacer negocios mas fácilmente, además de que ya no tendría que soportar el abuso de algunos nobles cuando hacia negocios con ellos. Los integrantes de su familia era su padre llamado Diego Arcos de 48 años de edad, su madre Ainhoa Arcos de 46 años, su hermana mayor Celia Arcos de 24 años de edad, su hermano mayor Alex Arcos de 24 años, ambos son mellizos, su segundo hermano mayor Liam de 18 años, ella tenia 3 hermanos mayores y ningún hermano menor, luego estaba su abuela paterna Danae de 70 años, su abuelo paterno murió hace 2 años y su padre hizo que su abuela viviera en la casa de la familia, ella era una mujer muy amable y modesta así que nadie se negó a que se mudara, al contrario estaban muy felices. También tenia a sus abuelos maternos pero ellos vivían en el campo muy lejos de la capital, tenia algunos tíos pero eso será para después. Elena Arcos era una niña muy amable y amigable así que aun que llego al palacio por su padre nadie la desprecio o la acoso, aun que al principio recibió el hombro frio de algunas personas ella con su personalidad poco a poco se los gano. Ella era muy conocida en el palacio por sirvientas o mayordomos, ella era muy diligente con su trabajo así que ella se gano su puesto y la confianza de la Emperatriz. Ella tenia una buena vida, nunca tuvo que pasar ninguna dificultad desde que nació, su familia la adoraba por ser la menor, todos que la conocían sentían esa necesidad de mimarla, aun que ella trabajara en el palacio no tuvo que hacer trabajo de fuerza por ese mismo motivo sus manos eran tan delicadas y suaves aun. Elena Arcos era una semi-noble de una familia adinerada así que fácilmente se podía casar con un noble de bajo estatus como la esposa principal así que con 14 años ya tenia pretendientes. Era una joven que tenia una buena educación con una personalidad agradable y para agregarle una hermosa apariencia. Lo que mas la sorprendió es que aparte de compartir el mismo nombre también compartían la fecha de cumpleaños que era el 20 de Noviembre. Elena empezó a sentir que el dolor agudo de cabeza disminuyo lentamente y empezó a prestar atención alrededor de la habitación aun que ya conocía de ante mano lo que iba a suceder. -Emperador escúcheme!!-grito la mujer que estaba en la cama y que había dado a luz hace menos de unas horas, ella tenia una expresión de horror en su rostro y estaba pálida. -La emperatriz tiene prohibido salir de la habitación!! es una orden-grito el hombre que estaba vestido elegantemente con un traje bordado. -Por favor Emperador!!-la mujer de aspecto delicado trato de levantarse pero se cayo al suelo, aun seguía débil. -Emperatriz te recomiendo que te quedes quieta y en silencio-hablo en un tono frio y distante mientras le daba la espalda y se dirigía a la puerta. La mujer al escuchar sus palabras se sobresalto y comenzó a temblar mientras de sus ojos azules salían lagrimas. Ver a una belleza en tal estado haría que cualquier persona la quisiera consolar pero cuando Elena la vio en tal estado no sintió ni una pizca de lastima. -Emperatriz!!- Las sirvientas que anteriormente estaban arrodilladas se levantaron rápidamente cuando el Emperador salió y se dirigieron a la mujer que estaba arrodillada en el suelo temblando. Elena a diferencias de las demás se levanto lentamente y camino despacio hacia la mujer aun que mantuvo una distancia entre ambas. -Emperatriz por favor deje que la ayude-dijo una mujer con una expresión preocupada pero cuando estaba apunto de ayudarla, la Emperatriz solo la empujo. -NO ME TOQUES!!-grito y le dirigió una mirada de asco. La sirvienta que fue empujada quedo en shock por que era la primera vez que veía a su señora actuar de esa manera, la Emperatriz era una mujer muy amable que nunca había tratado mal a nadie. -LÁRGUENSE TODOS DE AQUÍ!!!-mientras gritaba empezó a lanzar todo lo que podía agarrar. La razón por la que Elena mantuvo su distancia fue por que ella sabia muy bien lo que iba a suceder, en este momento la Emperatriz iba a tener su primer ataque de ira que pasando el tiempo se volverían normales. La Emperatriz siguió gritando y arrojando cosas hasta que se sintió un llanto en la habitación. Elena al escuchar el llanto dirigió su mirada al bebe que estaba en los brazos de la sirvienta que estaba al lado de la cama de la Emperatriz. La Emperatriz al escuchar el llanto solo sirvió para avivar las llamas de su ira. -SACALO DE AQUÍ!! INMEDIATAMENTE!!-grito mas fuerte mientras veía al bebe con asco y odio. La mujer con el niño en brazos rápidamente dejo la habitación. -Y USTEDES TAMBIÉN!! SOLO LÁRGUENSE- Las sirvientas al escuchar eso rápidamente se dirigieron a la puerta y cuando todas salieron cerraron la puerta antes de que una tetera de porcelana pudiera golpear a alguien. Aun con la puerta cerrada se podía escuchar cosas rompiéndose y los gritos de la mujer, todas las mujeres estaban temblando en su lugar. Elena a diferencia de las demás tenia una expresión seria, ella aun estaba asimilando las cosas que pasaron, hasta que sintió una mano en sus hombros. -Por que levantaste la cabeza? tienes suerte a que nadie mas se dio cuenta!-dijo una mujer joven de cabello castaño y ojos negros. Elena enseguida se dio cuenta de quien fue la que le bajo la cabeza, la vio en sus recuerdos así que fácilmente sabia quien era. -Perdona Astrid, es que no se por que pero de repente sentí un fuerte dolor de cabeza-dijo mientras ponía una expresión lastimosa y ponía una mano sobre su cabeza. -Acaso aun te duele??-pregunto preocupada. -Estoy mejor gracias por preo...-pero antes de que ella terminara de hablar sonó algo romperse contra la puerta que hizo que ambas se sobresaltaran. -Dios... pero que le pasa a la Emperatriz-dijo con miedo Astrid. -Lo que paso seguro que la afecto demasiado-dijo con voz fingida de preocupación. -No puedo creer que eso sea cierto-dijo mientras veía la puerta, tenia una mirada nerviosa. -La Emperatriz necesita tiempo para procesar todo lo que le sucedió-dijo mientras ponía una cara de preocupación, hasta tenia los ojos lagrimosos. -Ay Elena, debiste estar muy asustada..-dijo mientras la abrazaba, Astrid trataba de confortar a un niño, cuando la estaba abrazando y frotando la espalda no se dio cuenta de la mirada fría que tenia cuando veía la puerta del dormitorio. Ella sentía asco y ridículo por la escena que estaba armando la Emperatriz, no sentía ni la menor simpatía por la mujer, cuando Elena estaba leyendo el libro. justo la Emperatriz fue uno de los personajes que mas odio, al ver a la mujer en ese estado solo sintió que se lo merecía. Mientras Astrid la abrazaba y le daba susurros de consuelos, ella se puso a pensar en un echo que parecía ser completamente cierto. Murió en ese terremoto y transmigro al libro que estaba leyendo antes del accidente "La Salvación", presencio la escena que daba comienzo a todo. Ella estaba en el cuerpo de otra persona, técnicamente se lo robo sin la intención pero sinceramente no se sentía mal, recordaba el personaje de Elena Arcos en el libro, ella en el libro fue designada como la niñera del príncipe maldito, cosa que obviamente odio, ella odiaba que le dieran esa tarea, para desquitar su odio maltrataba y robaba al príncipe, le robaba lo poco que le daban al príncipe, el dinero que le era asignado para sus necesidades, ella se lo robo todo hasta el punto de que el príncipe en muchas ocasiones no tenia ni que comer. Elena aparte de robarle lo maltrataba físicamente y psicológicamente. Gracias a ella el príncipe tuvo muchos problemas como la depresión, su autoestima estaba por el subsuelo, desnutrición y etc. La Elena del libro también fue un personaje que odio pero lo que mas odio es que tenían el mismo nombre.(*¬ ̯ ◡)づ Ya perdió la vida, en esta "nueva vida" ella iba a cambiar la historia del libro, odio profundamente el final así que ahora que tenia la oportunidad ¿Por que no cambiarlo?. Elena tenia conocimiento de algunos sucesos que le servirían en algunas cosas, claro esta que algunos serán completamente inútiles una vez que comience a cambiar algunas cosas, podría suceder "un efecto mariposa". Ella podría fácilmente seguir la historia al pie de la letra para no complicarse la vida pero eso no era lo que ella deseaba, estaba segura que podrían suceder cosas para las que no esta preparada pero que mas da. Con eso en mente tomo una decisión. Iba a cambiar la historia aun que le cueste la vida!!.Ella no iba a dejar que esa criatura inocente pasara por esas horribles experiencias. Continuara...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD