Al fin llega el médico y estabiliza a Liliana en su cama, mi padre no se da por aludido, ni si quiera va a ver a Liliana. Yo me quedo a su lado lo que resta de la velada de mi padre, a Nate no lo he visto desde que me encontró con Allison, carajo y Allison.... Suspiro al recordar sus caricias, su toque, sus besos, demonios, esos besos tan odiosamente dulces, tan suaves. El sabor de su lengua sobre la mía. Para que ese recuerdo sea sustituido por un Nate decepcionado y una Ali herida, molesta. Volteo a ver a Lily qué está tan pálida, la sangre se me empieza a calentar. Mi enojo por todo lo que ha pasado esta noche va aumentando. Me levanto del sillón y salgo de la habitación de mi hermana. Voy directo al cuarto de mi padre, dudo en entra, porque se que muy probablemente esté inconsciente.

