Lukas está entre la espada y la pared, la abuela le ha dado un tiempo con Natasha, ella la espera en la primera planta, ahora que sabe que la esposa de su nieto es estéril, su molestia es grande. Ha regañado a Hanna por haber mentido, jamás le perdonará tal ofensa a su familia. —Lukas que vamos a hacer, tengo miedo. No me dejes sola en esto. —No te preocupes, no dejaré que te hagan daño, tú debes hacer lo que sea para mantenerte bien con ellos. No te rindas tan fácilmente ¿Prométemelo? —Ellos no me quieren, eso lo sé, siempre me despreciaron. Te prometo que no me rendiré, esperaré por ti. —Tranquila, no te preocupes, buscaré la manera de traerte de vuelta. Él la abraza al verla llorar, ella está por entrar a lo desconocido, se aferra al cuerpo de él. Lukas no puede hacer nada en este

