Gael me mira completamente atónito, sus ojos están brillosos, y llenos de ilusión, sin embargo, no pronuncia ninguna palabra. —¿Estás embarazada de mi padre? —preguntó Román. —No, ella está embarazada de Gael —contestó Leticia antes de que yo pudiera responder. Gael continuaba en absoluto silencio y bajé mi cabeza al pensar que no quiere tener un hijo conmigo. —Yo sé que esto no es lo que... Gael me interrumpió al levantar nuevamente mi cabeza con delicadeza. —No, esto es la mejor noticia que me has dado, ¡Vamos a ser papás! —expresó extasiado con una gran sonrisa , me tomó de las mejillas y después de darme un gran beso al cuál no alcancé a reaccionar, bajó su mirada a mi vientre y delicadamente colocó sus manos sobre este— ¡Te amo! —pronunció mientras dos gruesas lágrimas bajan por

