———UNA SEMANA DESPUÉS——— Después de mi fallido intento de escape no lo volví a intentar, después de dos fracasos era bastante claro que debía cambiar de estrategia. Hablé varias veces por teléfono con Héctor, y me sorprendió que jamás mencionó el hecho de que haya intentado escapar, lo cual indicaba que Gael, no le había dicho. Sin previo aviso entré a la biblioteca y allí está Gael, tecleando en su portátil. Debo aclarar que es de noche y todos duermen... —Gracias —pronuncié mientras el trataba de ignorar mi presencia en lugar. —¿De que? —preguntó sin mirarme. —Por no decirle nada a Héctor. —Okey, ahora vete —espetó, fruncí el ceño con enojo y empuñé mis manos. —¡Cómo quieras! —mascullé, me dí media vuelta y empecé a caminar furiosa hacia la puerta. —Espera... —soltó repentiname

