Francesco sostiene mi mano besando mis nudillos para darme una sonrisa mientras que en mi interior busco la forma de resolver este desastre que se convirtió en algo mayor y que no esperaba que resultara de esta manera. «No seré su princesa y la de nadie» Aclaro mi garganta apartando mi mano y él me mira extrañado. ─Tienes que escucharme con atención, porque no lo repetiré dos veces ─pido llamando su atención─. Francesco yo… ─Señor Grimaldi, la reina les espera ─interviene Julio haciéndome una reverencia corta. Tomo una bocanada de aire. ─¿Les espera? ─Pregunto. ─Sí, a ambos ─responde Francesco─. Conocerás a mi madre y a mi hermana ¿Podremos conversar luego del té? A la reina no se le hace esperar ─comenta con una sonrisa. Suspiro asintiendo, necesito que la presentación pase rápi

