Lina Evitar a Eliot era lo mejor para mi paz interior. Si sabia que me lo encontraba a cierta hora, esperaba para así no verlo, y no ser más incómodo el encuentro de lo que ya era. Me aterraba era la cita que teníamos el fin de semana, sería extraño después de lo que había visto. Al escuchar que Elliot se había marchado, me apresuré a salir sin saludar a nadie. Reconocía que actuaba extraño, me sentía molesta, enfadada con Elliot por elegir a una zorra de piernas largar. Él no se merecía esa clase de mujer, si no a alguien que lo cuidara, que lo mimara. Mierda… ¿Por qué demonios seguía pensando en él? ¿Por qué me afectaba el hecho de encontrar su lengua en la garganta de otra mujer? ¿Por qué no quería hablarle y me portaba indiferente? Mierda… ¿Qué estaba pasando? Llegar al trabajo

