Deneb se sentía incómoda y fuera de lugar, era normal que se sintiera de aquel modo, después de todo jamás fue amiga o alguien cercana a Gine Winkler. Pese a todo podía ser bastante empática con la situación, después de todo, ambas eran mujeres y ninguna mujer merecía ser maltratada. Trató de ser respetuosa y reservarse su opinión, por lo que se mantuvo junto a Harry en todo momento sin pronunciar palabra. La pelirroja se veía desmejorada, su pómulo izquierdo estaba hinchado y moreteado, su labio inferior se notaba demasiado inflamado y sus ojos rojos de tanto llorar. Gine Winkler, nunca le cayó bien, pero independientemente de ese sentimiento de rechazo no podía evitar sentir pena por la chica. —Gine, respira profundamente y cuéntame qué pasó y como puedo ayudarte. —La voz de Harry era

