Y hacer lo que su padre decía, solamente seguir lo que su padre le decía, no luchando por lo que él quería, Ximena lo veía con decepción
— ¿No me dirás nada? — le dijo Ximena a punto de llorar.
— Perdóname Ximena no quise burlarme de ti — dijo Javier intentando explicar las cosas.
— ¿Y? ¿Qué harás con tu sueño ? — le dijo Ximena intentando sonar tranquila.
— No lo sé Ximena lo mejor será alejarme de ese sueño — le dijo Javier dándose por vencido.
— ¿Así cómo así ? — dijo Ximena con profunda decepción
— Ya te lo dije es complicado mi padre nunca lo aceptaría tengo qué aceptar mi responsabilidad con mi familia — dijo Javier intentando sonar convincente
— Lamento que seas así lamento que no puedas tomar tus propias decisiones — dijo Ximena negando con la cabeza
Javier solamente agachaba la mirada mientras que Ximena se daba media vuelta para irse, Javier se sienta estaba confundido, sin embargo tenía que seguir con su familia, no quedaba de otra más que andar con Raquel Medina.... Sin embargo no había dado cuenta que Raquel Medina lo había seguido en su carro.
— ¿Quien será esa naca? — Decía al verlo con Javier
— Tengo qué investigar quién es esa naca, lo tengo qué investigar muy bien — Decía cuando ve a Javier sentado pasándose las manos en el cabello sin embargo Ximena quería llorar.
— No no debo de llorar por el es un hombre que no sabe lo que el quiere — Dijo Ximena intentando detener las lágrimas
Estaba por entrar en la vecindad pero Pancho la había visto
— Qué pasa Ximena te veo triste ¿Estás bien ? — dijo Pancho preocupado por ella.
— Si, estoy bien no te preocupes — dijo Ximena intentando sonar tranquila.
— ¿Segura? — pregunta Pancho acariciando su mejilla.
Ximena asiente y se mete al cuarto cuando llega tenía el nudo en su garganta, tanto qué suelta una lágrima pero ella la quita rápidamente
— No no debo permitirme llorar — se decía a si misma.
Pero era imposible ella lloraba, sabía que tenía este amor con ella amaba a Javier lo amaba demasiado pero el estaba destinado a estar con Raquel y con el dinero de su padre sabía que su amor era un amor prohibido.... Sin embargo Javier se quedaba sentado en aquella banca cuando Raquel lo alcanza.
— Javier — decía Raquel furiosa.
— ¿Raquel pero que haces aquí?— pregunta Javier sorprendido.
— ¡Lo mismo digo qué haces aquí en esta colonia de quinta¡ — decía Raquel furiosa.
— No me grites — respondía Javier enojado.
— ¡Dime qué hacías con esa naca¡ ¡Dime¡ — gritaba Raquel sumamente enojada.
— ¡Cálmate! — gritaba Javier.
— ¡Como rayos quieres que me calme! —
gritaba Raquel furiosa.
— ¡No entiendo tus gritos no entiendo por qué estás así¡ — le gritaba Javier tratando de calmar a Raquel quien estaba fuera de control.
— ¡¡No me pidas que me calme después de que te Vi con esa naca de quinta!! — respondía Raquel sumamente enojada.
Javier se agarra la frente Raquel le estaba generando un fuerte dolor de cabeza, por la discusión que ella había propiciado una discusión que no tenía sentido; al menos para el.
— Déjame explicarte Raquel — decía Javier cansado de la discusión.
— Estoy esperando Javier — decía Raquel enojada.
— No es lo que piensas es una amiga mía que no eh visto desde hace mucho tiempo tiempo — mentía Javier.
— Si, claro una amiga — respondía Raquel con sarcasmo.
— Qué estoy diciendo la verdad Raquel — decía Javier enojado esperando que Raquel le creyera aquella mentira.
Raquel veía a Javier con dureza, pero le iba a creer lo que Javier le había dicho.
— Está bien Javier, te creo, perdón por ponerme loca. — respondía Raquel apenada.
— Tranquila Raquel — le dice Javier, intentando, estar tranquilo.
Javier la agarra del brazo, suavemente, y la lleva hacía el auto, para así llevarla a su casa, sin embargo Raquel estaba enojada pensando.
— Esto no se quedará así Javier Villarruel, juro que investigaré, quien es esa naca de quinta. — Pensaba en mis adentros. — No sabes, con quién te metes Javier, investigaré, a esa estúpida naca, y la eliminaré de mi camino. — pensaba en mi mente, mientras leía un libro.
— Llegamos a casa Raquel — me dijo Javier, mientras me abría la puerta del carro.
— Lo lamento, Javier. — fingía arrepentimiento.
— Todo paso — me respondió fríamente, el se despide de un beso en la mejilla, y esperaba que fuera a casa, mientras el se iba a su casa.
— No te preocupes Javier, que alejaré, a esta estúpida de nuestro camino. De mi cuenta corre, que jamás la vuelves a ver. — pensaba con total certeza.
Sin embargo Javier, llega a la casa fastidiado, por todo lo que había pasado, era una mezcla de sentimientos, por qué no sabía que sentía si tristeza o enojo, o bien las dos cosas por lo que había pasado con Ximena, y con Raquel....
— ¿Por qué rayos soy tan cobarde? ¡¡Por qué!! — gritaba Javier, sin importar que lo escucharían, mientras aventaba una botella de licor, que había en su habitación, para verla estrellarse en la pared.
Mientras que Pancho, entra a la habitación de Ximena, quien estaba llorando de coraje, el va con ella y la abraza.
— Ximena tranquila — le decía Pancho, en sus intentos por calmarla.
— Estoy harta de todo Pancho, harta, cansada... — respondía Ximena con un gran enojo, y una gran angustia.
— ¿Pero que sucedió? ¿Por qué estás así? — preguntaba Pancho insistente, pestañeando rápidamente, en sus intentos por saber.
— Es Javier — decía, entre sollozos, Ximena. — Javier es un hombre, que, no sabe tomar, decisiones. — refutaba enojada, Ximena y decepcionada.
Pancho la escuchaba tranquilamente, sin decir nada, dejaba que Ximena se desahogara, comprendía que estaba enojada, y también, comprendía, que Ximena le gustaba Javier, y no solo eso, sí no que se estaba enamorando de Javier.
— ¿No será que estás enamorada, de Javier? — le tenía que preguntar Pancho, quería confirmar que sus sospechas fueran ciertas.
Ximena abre sus ojos sorprendida, dejándola sin habla, sin saber que decir ante la pregunta de Pancho.
— Yo...— dudaba Ximena en su respuesta
— Sé que te estás enamorando de Javier — afirmaba Pancho con certeza
— No eso no es verdad — mentía Ximena nerviosa
— Oh vamos puedes confiar en mí— decía Pancho en su interés por saber.
— Ya te dije Pancho no estoy enamorada de Javier — decía Ximena tratando de sonar convincente y tratando de convencerse a si misma.