Asher me lleva a la que es nuestra habitación y debo admitir que el enfado todavía no se me pasa. No puedo creer que su madre siga tratándome así, ni siquiera sé qué es lo que le hice para que no me acepte en lo más mínimo —recuestate Cherie— Me pide él mientras que me ayuda a recostar en la cama como si fuera una niña pequeña y no es que quiera agredir ni nada, pero muevo mis brazos para que me suelte.
—Yo puedo— digo firme y me acuesto en la cama boca arriba y cruzo mis brazos encima de mi pecho.
Puedo ver cómo él va hacia la puerta, la cierra y luego se acerca nuevamente para sentarse en el borde de la cama —Cherie, no vamos a dejar que mi madre nos separe de nuevo ¿no?— Me pregunta mientras acaricia mi brazo y giro mi cabeza para mirarlo.
—Claro que no, pero ¿has visto lo que hizo? ¿no te parece mucho drama por un día? definitivamente está exagerando y eso que aún no se entera del bebé… imagínate lo que va a pasar cuando sepa esa noticia— Explico bastante preocupada y él respira profundo.
—¿Crees que le den un papel en Hollywood? o ¿su perfil es más para telenovela dramática?— Me pregunta tratando de romper un poco todo el estrés que hay aquí y le funciona porque me hace reir.
—Te diría una serie turca, pero las últimas que vi eran bastante buenas y los actores… ufff...— Murmuro y mi futuro esposo pone sus ojos en blanco.
—Otra vez estos actores turcos ¿no soy lo suficientemente guapo ya? ¿o que?— Bromea y se sonríe.
—Es el embarazo… ya sabes… Culparé al bebé de todo lo indebido que haga o diga estos próximos meses— Digo divertida y sonríe.
—Me gusta verte asi, es mejor que verte desmayándote por los desplantes de mi madre—
—Si fuera por ella estaríamos en el medio de uno de esos pozos llenos de lodo agarrandonos de los pelos— Comento y sonríe.
—¿Crees?—
—Quiere matarme, le estoy quitando a su niño consentido… ¡ah, pero con esa otra que estabas no decía nada!— Me quejo y giro mi rostro haciéndome la ofendida y puedo sentir su mano sujetándome con delicadeza para hacer que lo mire una vez más.
—Oye, creí que esa etapa había pasado— Murmura y acerca sus labios a los míos para besarme suavemente.
—Yo también, pero es que de verdad trato de entender qué le pasa a tu madre, a veces creo que está haciendo la audición para una película tuya… si es asi avisame ¿sí? porque de verdad no la soporto y yo sé que será la abuela de mi bebé, pero ni por más loca que esté dejaré a nuestro hijo pasar una tarde con ella, ya te lo aviso— Le dejo saber y asiente.
—Voy a tener que hablar con mi papá y mis hermanos, esto no es normal—
—¿Crees que le pase algo?— Cuestiono y encoge sus hombros.
—No sé, tal vez solo no quiere aceptar que te amo… o quizás el drama le sale de manera natural ¿quien sabe?—
—Puede ser, pero bueno, alguien aquí me ha dicho algo de unos masajes y yo no veo que esté cumpliendo con su palabra— Me quejo entre risas y se sonrie.
—No me dejas pasar una ¿eh?— Bromea.
—Tú me trajiste aquí, tú le quisiste dar la noticia, así que ahora te toca lidiar con todo esto, lo siento guapo...— Remedo y es que esta ocasión no pienso ceder por lo que diga su madre.
Después de darme el masaje y de quedarme completamente dormida ya que en realidad estoy un poco más cansada de lo normal. Asher bajó las escaleras hasta la sala donde su padre y sus hermanos se encontraban sentados jugando un juego de mesa, ya que al parecer era un poco el entretenimiento de la familia cuando las tardes se ponía aburridas.
Tan solo entró a la sala, su hermana se puso de pie y lo tomó de la mano para invitarlo a unirse con ellos — Ash es de mi equipo— dijo sonriente—¿dónde está Asli? — preguntó.
—Ella está dormida, está un poco cansada por el viaje— admita y se sienta al lado de su hermana— si te soy honesto no tengo muchas ganas de jugar.
—Venga Ash, solía ser tu juego favorito— le reclama su hermano.
—Lo es, pero… necesito preguntarles algo—comenta mientras voltea a ver a ambos lados para ver si su madre no se encuentra cerca de ahí.
—Salió a caminar a la playa, lleva como una hora fuera y no regresará por ahora— le aseguró su hermana.
Asher suspiró —¿alguien más está en desacuerdo en que me case con Asli Fernández? — Preguntó serio, porque sabía que dependiendo de la respuesta que le dieran él tenía que tomar una decisión.
—No, la verdad es que creemos que Asli es una mujer formidable— respondió su padre entre sonrisas.
—A mi me agrada, no la he tratado mucho pero no es una persona que me moleste— habló su hermana.
—Ya sabes lo que pienso— respondió Alec.
Cuando Asher escuchó eso sonrió, se sentía aliviado de que al menos tres miembros de su familia estuvieran de acuerdo con su decisión —entonces, ¿por qué mamá es así con ella? — preguntó.
Todos se quedaron en silencio, la verdad es que la respuesta era un poco ambigua ya que no conocían los verdaderos motivos por los que Estela, su madre, estuviera en total desacuerdo con el matrimonio. Lo que más le sorprendió es que ni siquiera su padre contestara ante dicha pregunta.
—Si te digo que no sé, ¿me crees? — dijo su hermana un poco avergonzada.
—Es que con Gianella no era así, ¿recuerdan?, desde el primer momento que la vio desarrolló un enamoramiento por ella que jamás conocí y con Brissa, saben muy bien que no fue igual, pero con Asli, ¡qué es lo que tiene! — exclamó un poco desesperado.
—Asher, tu madre siempre ha sido una mujer difícil, si lo sabré yo— dijo su padre mientras lo veía a los ojos — pero no es mala.
—Yo jamás he dicho que mi madre sea mala, pero es… dramática, el desmayo, la migraña, esas actitudes que toma, de verdad que se está haciendo bastante pesado y lo que más me sorprende es que nadie dice nada, es como si fuera algo…
—¿Común?— pregunta su hermana.
—¡Exacto!— exclama Asher.
—Ash, tú pasas mucho rato fuera de aquí, nosotros ya estamos acostumbrados a todo este tipo de situaciones — habló su hermana.
Asher volteó a ver a su padre que seguía sin decir ni una palabra. Él comprendía que tal vez estaba así porque al final de cuentas era su esposa y no era propio hablar mal de ella o llevarle la contraria a sus espaldas. Sin embargo, él al sentir su mirada, volteó a verlo para luego darle una palmada sobre la espalda.
—Hijo, sólo te puedo decir una cosa, haz lo que te haga feliz, así cómo lo has hecho toda tu vida, sé que es importante para ti que tu madre acepte a Asli como tu futura esposa pero a veces no puedes obligar a las personas a que sea así— le dijo en voz tranquila.
—¿Eso quiere decir que mi madre no cambiará?— Preguntó.
—No digo eso, simplemente que a veces si te quedas esperando a que otras personas estén de acuerdo contigo, te quedarás esperando mucho tiempo, y ya te pasó ¿cierto?, ya has andado por ese camino. No te pido que comprendas a tu madre pero sí que trates de entenderla, tal vez en algún punto des en el clavo y sepas porqué actúa de esa manera— y así su padre terminó su discurso.
—Es una manera muy bonita de decirte que papá no tiene ni puta idea de lo que está pasando— habló Alec provocando la risa de Lara y levemente la de Asher.
—¡Ey!, cuidadito que estás hablando de tu madre— respondió su padre tratando de regañarlos a los tres.
—¿Creen que debería ir a hablar con mamá?, digo, después de lo que pasó hace rato.
—Sí, pero no ahora, deja que se le baje el impacto de saber que su hijito se casará con la “no deseada”, luego hablas con ella. Mejor sube con Asli, no vaya a ser que mamá ya haya regresado y este en su habitación tratando de ahogarla con la almohada— respondió Alec.
—¡Basta Alec!, respeta a tu madre — le regañó su padre y está vez Lara ya no dijo nada más.
—Vale, les haré caso, pero prométanme que si saben algo me lo dirán, especialmente tú papá que creo que eres el más involucrado en este asunto— dijo su hijo sospechando de todo.
— Créeme Asher, su tu madre no está en tu habitación ahogando a Asli con la almohada, es por mí, no creas que no hago nada para arreglar la situación— contestó serio y luego se puso de pie — iré por ella a la playa, pidan de cenar, hagan de cenar, no sé, lo que se les ocurra— comentó para después irse de ahí dejando a Asher con más preguntas que las respuestas que él pensaba encontrar.
Al parecer la casa de los de la Vega era todo un misterio.