Habían pasado ya tres horas desde que Elisa salió de la habitación sin decir siquiera a donde iría, en un principio disfruté de la soledad, vi una película, volvi a meterme en la piscina y dormí un poco, pero luego me inundó un terrible miedo y preocupación. Llame a la recepción para preguntar si sabían a dónde había ido Elisa, la única información que me dieron fue que alquiló un auto y salió sin decir más. Me senté en el sofá, prendí la televisión y me dispuse a esperar con nervios a que apareciera. Luego de una hora más la puerta de la habitación se abrió, era ella. ¿En dónde estabas? - le pregunté con molestia por haberme echo pasar ese mal rato de preocupación- ¿Y qué coño te importa en donde estaba? - me soltó como un golpe en palabras - No me gusta estar aquí sola no conozco n

