Al día siguiente Daniela no bajó a desayunar, Daniel no se atrevió a buscarla, sabía que la chica no lo estaba pasando bien, una noticia como esa no era fácil de digerir.
Había llorado tanto que sentía que sus ojos se saldrían de su lugar en cualquier momento, su cabeza palpitaba acompañada de una migraña de muerte, no había podido pegar un ojo en toda la noche pensando en la desgraciada que se le avecinaba.
Dani ¿puedo pasar?
Si...
¿Como estas?
He estado mejor a decir verdad - le respondió a su hermano con una sonrisa fingida-
Odio que tengas que pasar por esto, creo que sería mejor que papá dejara que nos mataran a todos en vez de entregarte a esa mujer.
No digas eso Ale por favor, yo soy fuerte y podre soportar lo que sea, por ustedes lo haré- dijo tomando las manos de su hermano-
No es justo, no es justo que tengas que arruinar tu vida, no sabes el coraje que siento por papá en este momento- dijo levantándose de golpe pegando su frente a la pared golpeándola con sus puños -
Alessandro por favor cálmate, nada me va a pasar de verdad - le dijo abrazando a su hermano por la espalda- debemos pensar en Alejandra, ella está pequeña y no entenderá nada, debemos luchar y soportar por ella.
Su hermano suspiró drenando sus emociones tomando a su hermana menor entre sus brazos, Daniela no pudo evitar volver a derramar lágrimas.
Los días siguientes fueron de total tristeza entre la familia Martinez Gonzalez, Daniela ni siquiera podía ver a su padre a la cara, se sentía tan decepcionada, era entregada como un pedazo de carne a un perro hambriento y vendida al mejor postor; por otra parte miraba a su hermana Alejandra y se olvidaba de todo por un momento, por ella valía la pena luchar.
A un solo día de la boda Sandoval Martinez.
¿a dónde vas hija? - le pregunto Viviana a Daniela mirando como esta iba en dirección a la salida de la casa-
Voy a ver a Dyland - le dijo sin mirarla-
Hija por favor ten mucho cuidado mañana te casas y...
Mamá no hace falta que me recuerdes que mañana Daniel me va a entregar a esa depravada s****l - le dijo con molestia -
Es tu padre, no es Daniel.
Desde el día que acepto ese trato dejo de ser mi padre - sentenció saliendo de la gran casa-
Las lágrimas se hicieron presente de camino a casa de Dyland, Daniela se sentía tan sucia al pensar que a partir de mañana tendría que compartir la cama con una completa extraña, que tendría que vivir junto a ella y aparentar algo que ella no sentía.
Hola princesa - le saludo el chico con una sonrisa-
Daniela se abalanzó sobre el enredandolo en un abrazo, no quería soltarlo, quería que ese tiempo fuera eterno a su lado, sintiendo su cálida piel, entre esos brazos protectores que darían lo que fuera por verla feliz.
Wow, solo fueron unos días mi amor, ya estamos juntos nuevamente - le dijo con una sonrisa pegándola más a el-
Quiero tenerte así para siempre, no sabes cuanto te amo - le dijo sollozando-
Oye Dani ¿qué pasa? ¿ por qué lloras? No me gusta ver esos hermosos ojos llenos de lágrimas- le dijo acariciando sus mejillas -
Daniela sin decir nada más paso sus brazos alrededor del cuello del chico lo atrajo a ella uniéndose en un beso, un beso lleno de dolor y amor, un beso que deseaba en ese momento se congelará y se volviera eterno.
A lo lejos unos ojos llenos de furia miraban la escena.
¿Que te pasa princesa? - le pregunto el chico jugando con el cabello de Daniela-
Nada, solo estoy un poco cansada.
¿Que puedo hacer para que estés mejor? ¿Quieres que vaya por tu helado favorito? Pistacho - le dijo con una sonrisa-
Solo quiero que me beses, me beses mucho mucho como si nunca más nos fuéramos a ver - le dijo cerrando sus ojos-
La forma en la que dices eso me asusta.
No, solo lo digo porque quiero que con esa intensidad lo hagas.
El chico se acercó a ella y comenzó el beso con suma delicadeza, acariciando su rostro, deleitandose con el delicioso sabor a fresa de los labios de su amada.
Daniela sin embargo quería llevarlo a otro nivel intensificando todo, se colocó encima del chico rápidamente.
Un momento Dani ¿estás segura de esto? - le pregunto separándose de ella-
Si, quiero hacerlo contigo - le dijo tratando se tomar sus labios nuevamente -
Espera - la detuvo- ¿a que se debe eso? Tu me dijiste que querías llegar virgen al matrimonio, yo estoy dispuesto a esperarte el tiempo que sea necesario, no te sientas obligada de verdad, te amo y no necesito esto hasta que tu de verdad lo quieras.
Daniela sentía que si seguía escuchando aquello y mirando esos ojos al mismo tiempo no lo iba a soportar más, y entre llantos le contaría la verdad al chico.
Siento que estoy lista y que no es necesario llegar al matrimonio, por favor Dylan, quiero estar contigo - le dijo pegando su frente a la de el-
Lo cierto era que Daniela sabía exactamente lo que le esperaba mañana, y aunque le suplicara aquella mujer que no la tocara iba a ser en vano, así que algo antes podía hacer al respecto y era entregarle su virginidad al hombre que de verdad amaba, el se merecía ese honor y no esa desquiciada que a partir de mañana llamaría esposa, las cosas no se las iba a dejar tan fácil.
¿Me lo juras? ¿de verdad quieres estar conmigo?
Te lo juro, te lo juro - le repitio con los ojos cerrados -
El chico se levantó y salió de su habitación a Daniela le pareció extraño pero cuando regresó entendió lo que había ido a hacer, traía un condón del cuarto de su hermano mayor Cole, ella le sonrió con picardía.
Pensé que tu tenias - le dijo con timidez -
No lo necesito, tu eres mi novia y eres con la única con la que puedo estar tu me dijiste que esperaríamos al matrimonio y así lo mantuve, al casarnos no los íbamos a necesitar por que no hay otra cosa que sueñe más que tener una familia contigo- tuvo que tragar fuerte para no llorar en ese mismo momento, se sentía tan miserable al hacerle aquello al hombre que amaba, no podía soportarlo más-
Los chicos comenzaron una guerra de besos y caricias, ese momento se estaba tornando mágico para ambos, pero poco a poco fue subiendo de tono, Daniela le quitó con desesperación la camisa al chico y este hizo lo mismo con la de ella, luego con sus pantalones hasta quedar ambos en ropa interior. Daniela no sentía nervios como era lo típico al tener por primera vez relaciones sexuales, ella se sentía plena y feliz porque lo haría con Dylan el gran y eterno amor de su vida y aunque después del día de mañana tal vez no lo vuelva a ver y el chico la odie se llevaría ese recuerdo para siempre con ella.
Una vez ya ambos sin una prenda que los cubriera de su desnudez, el chico tomó su m*****o entre sus manos colocó el condón y lo posicionó en la entrada de su amada.
Juro que tendré cuidado, no quiero hacerte daño te lo prometo- le dijo besando la frente de la chica -
Daniela asintió; fue así como poco a poco sintió como el chico entraba en ella con lentitud, dolia pero no le importaba, no quería que parara, queria llegar hasta el final, apretó un poco sus puños para aminorar el dolor.
Princesa si quieres me detengo - le dijo un poco asustado-
No no por favor continua - le suplico con dificultad-
Una vez ya completamente adentro de ella, Dylan comenzó a moverse con delicadeza, entrando y saliendo lentamente, sentía aún la necesidad de no hacerle daño, pero aquella sensación de la mano del gran amor que ambos sentían el uno por el otro hacia casi imposible contenerse fue así como poco a poco las estocadas comenzaron a ser más rápidas, Daniela ya no sentía casi dolor, ahora era una sensación que le gustaba, le gustaba mucho y ayudo a su amante moviéndose con sensualidad, haciendo una melodía de gemidos ahogados por sus besos, los movimientos cada vez eran más rápidos y las estocadas más profundas.
Juntos y agitados llegaron al orgasmo.
Mañana debo viajar con mis padres, yo vendré a verte cuando regrese - le decía Daniela con su cabeza recostada en el desnudo pecho del chico-
Esta bien, siempre te estaré esperando con ansias princesa - le dijo dándole un beso en la frente-
Daniela no quería que la hora de despedirse de él llegada, sabía que se iba desvanecer completamente, no iba soportarlo, una parte de ella se quedaría con el.
Oye tranquila mi vida, solo te irás unos días ya luego podremos volver a vernos de verdad te llamaré y te escribiré a cada momento para que no me extrañes.
Quiero que sepas algo - le dijo tomando el rostro del chico entre sus manos- pase lo que pase quiero que recuerdes siempre que te amo más que a nada en este mundo que tu siempre serás el verdadero amor de mi vida.
Dani me estas asustando, has actuado muy raro estos días, por favor dime que esta pasando.
¿Y si huía con el en ese momento?
No, no podía hacerlo, no podía simplemente dejar morir a su familia entera, ella debía alejarse, por mucho que le doliera .
Solo estoy sentimental, es solo eso de verdad - le dijo secando sus lagrimas -
Esta bien, pero no estés triste por favor- le pidió besando sus manos- ya es tarde debes irte, te amo muchísimo te amo con toda mi vida.
Se dieron un beso más largo de lo que ambos esperaban, y es que en el Daniela se despedía y le debaja marcado el amor que eternamente sentiría por el.
La chica caminaba cabizbaja hacia su automóvil asumida en sus pensamientos cuando llegó cerca desactivó el seguro y cuando intentó abrir la puerta una mano la cerró de golpe.
Sintió como un frío recorrio sus huesos, como sus piernas comenzaban a temblar.
Pasaste toda la tarde con el encerrada - le dijo muy cerca de su rostro-
Esa mirada aterraba completamente a la menor, ese verde en ese mismo momento estaba más intenso que nunca.
¿que haces aquí? - fue lo único que sus nervios pudieron dejar salir de si-
La pregunta es ¿qué haces tú aquí? Cuando mañana te casaras conmigo - seguía pegada aún a ella, mirándole los labios-
Ya lo dijiste, mañana, no hoy - trataba de notar decidida pero sentía que en cualquier momento caería al piso-
Elisa tomó el cabello de Daniela haciéndolo a un lado.
Estabas cogiendo con el - le dijo con una voz gruesa -
Es mi novio, es normal que haga el amor con el - Daniela ya se estaba sintiendo un poco más segura al responderle-
Escúchame bien - le dijo tomando con fuerza los delgados brazos de la Martinez - te lo dejaré pasar como tu despedida de soltera, pero una vez seas mi mujer olvidate de ese idiota, si no quieres que tenga el peor de los destinos me entendiste? - le dijo empujándola con fuerza pegándola de su auto-
Daniela soltó un grito de dolor.
Hasta mañana mi amor - le dijo tratando de posarle un beso en los labios, beso que la chica esquivó rápidamente-
Elisa se perdió entre la oscuridad y Daniela entró rápidamente encendiendo su auto, arrancando como alma que lleva, lloraba y golpeaba con fuerza el volante de su automóvil, lo había comprobado, Elisa Sandoval era una psicópata, sentía sus brazos arder y al mirarlos tenía las manos de esta marcadas.
¿De qué más seria capaz aquella mujer?