—Háblame un poco de la joyería.--La animó James.
¿Qué quieres saber en concreto?--Dijo Julieta con voz susurrada.
—Todo lo que me pueda ayudar a recopilar información del objetivo para montar un plan meticuloso.
—Entiendo,te gusta planificar cada detalle.
—Hasta el último,nunca dejo nada al azar.
Julieta y James se encontraban muy cerca el uno del otro en ese evento de la joyería, el lugar lucía más hermoso,lleno de luces. Mientras caminaban entre las diferentes exhibiciones, sus ojos se fijaban en cada detalle, analizando cada rincón y cada movimiento de los presentes. A simple vista parecían admirar las piezas expuestas, pero en realidad estaban tejiendo un plan para llevar a cabo un robo grandioso.
Julieta, conocía sobre la seguridad de la joyería , sabía exactamente cuántas cámaras de vigilancia había en la sala, cuál era el horario de los guardias y el día en que llegaba la mercancía a la joyería. Con voz suave y confianza, explicó a James todos los detalles necesarios para llevar a cabo su objetivo.
El plan era claro, debían esperar al momento adecuado, una oportunidad en la que las cámaras y los guardias estuvieran ocupados o distraídos. Julieta y James, moviéndose con cautela y sigilo,daban un ligero recorrido.
El lugar estaba lleno de asistentes que admiraban las maravillas expuestas. Julieta y James, parecían un par de novios, sus mirada siempre estaba atenta a los mínimos detalles.
Jonas, los miraba. Al darse cuenta de que al parecer Julieta le había olvidado,la observó con desdén.
—Tú marido nos mira.
—Sigue mi juego.
Rápidamente improvisaron una estratagema, se tomaron de las manos y se acercaron dulcemente para simular un beso apasionado.
Jonas, sorprendido por las muestras de afecto de la pareja, desvió su atención hacia otros invitados. Este fue el momento esperado por Julieta para actuar. Con voz apremiante, le susurró a James–¡Ya suéltame! –James, un tanto confundido, respondió–Cómo quieras.Yo sólo le daba un tono de realismo.
Julieta se liberó del abrazo de James y simuló una discusión acalorada, cubriendo así cualquier indicio de su intención original. Los invitados a su alrededor se volvieron curiosos y fascinados por la escena creada por esta pareja aparentemente enamorada.
Mientras tanto, en medio del bullicio y el caos, Julieta tomó la oportunidad de deslizarse hacia una sala privada donde se encontraban las joyas recién llegadas. James, disimulando su desconcierto, permaneció cerca de la entrada para proteger la retaguardia.
Una vez dentro de la sala, Julieta se encontró rodeada de estanterías llenas de hermosas joyas que parecían llamarla. Con una mezcla de temor y emoción, se concentró en seleccionar ver la ubicación de las cámaras de seguridad.
Sin embargo, su atención se vio interrumpida cuando Jonas irrumpió en la sala. Había descubierto su artimaña y no tenía intención de dejarla escapar. Julieta, con su corazón acelerado, se enfrentó a Jonas, buscando una manera de distraerlo. Fue entonces cuando su esposo le recriminó.
—Sé el motivo de tu presencia aquí.
Julieta se sintió descubierta y sintió un ligero escalofrío recorrer su espina dorsal ,sin embargo no perdió la compostura sólo alegó–¿Así?,¿qué es lo que hago aquí?
–Provocar mis celos con ese tipo.
Ella lo ignoró y siguió viendo las joyas–Esas gemas brillan mucho.
Jonas desvió la mirada y
Julieta aprovechó este breve momento de distracción para escapar de la sala y reunirse nuevamente con James. se marcharon llevando consigo un mapa mental de la escena del objetivo.
¿Qué miras mi amor?--Amanda lo analizó fijando sus ojos color esmeralda sobre él.
Jonas se había quedado petrificado al ver a su ex mujer, felizmente tomada de la mano de otro hombre. Sus venas ardían de furia mientras observaba cómo reía y compartía momentos de complicidad con su nueva pareja. Era la escena que menos esperaba presenciar, especialmente después de su separación.
–Es sólo un cliente que se marchaba y salí a despedirlo.
Jonas, era un hombre de carácter impetuoso, siempre había sido alguien orgulloso de sí mismo y de su capacidad para conquistar y mantener a cualquier mujer a su lado. Se creía irresistible, elogiando su apariencia y su éxito profesional. Pero ahora, al ver a Julieta mostrando tanta felicidad con ese prospecto,su ego se vio aplastado y su corazón se llenó de amargura.
Inmediatamente, la envidia se apoderó de su mente. Quería hacerle pagar a Julieta por hacerlo sentir tan insignificante, por haberlo olvidado rápidamente.El desprecio y el dolor se mezclaron en su interior, impulsándolo a desear volver a su lado.
Por su lado Julieta no lo quería ver cerca de ella,los pensamientos de venganza contra Jonas le iban sumergiendo cada vez más en su propio mundo oscuro. Se obsesionó con el odio, alimentando su cólera.Su vida se transformó en un torbellino de planes y maquinaciones maliciosas, todo con el objetivo de hacer sufrir a su ex y su nueva pareja.
Ella comenzó a investigar a fondo a Jonas, buscando cualquier debilidad o secreto que pudiera utilizar en su contra. Descubrió que su ex marido era filántropo,o al menos eso pretendía hacer ver a la sociedad,era conocido por su generosidad y bondad hacia los demás. Este hallazgo solo hizo que la venganza ardiera aún más en el pecho de Julieta ¿Cómo podía ser que este hombre tuviera éxito y todo lo que ella había perdido?
Decidido a destruir la imagen de Jonas,comenzó a esparcir rumores falsos sobre él. Creó perfiles anónimos en r************* y foros, difamando su reputación y acusándolo de actos ilegales y deshonestos. Cada comentario malicioso que hacía, sentía una punzada de satisfacción, pensando que finalmente estaba ganando la batalla.
Pero a medida que avanzaba con su plan, Julieta comenzó a notar los estragos que la venganza estaba haciendo en su propia vida. Se volvió cautiva de su propia ira, consumida por la sed de revancha. La amargura y el odio la envolvieron por completo, nublando su razón y afectando cada aspecto de su vida.
El estrés y el insomnio comenzaron a carcomer su espíritu. No solo estaba dañando a Jonas sino que también estaba arruinando su propio ser. Sus relaciones interpersonales se desmoronaban, sus amigos se alejaban.
¡Pagarás lo que me hiciste!--Susurró la mujer mientras bajaba las escaleras de la mansión.
Sumida en sus pensamientos oscuros,Julieta se encontró con la mirada intensa de James que tocaba a su puerta.
Ella lo miró con tristeza y preocupación en los ojos, y le habló con sinceridad. Le recordó lo importante que era esa venganza.
–No debemos fallar.
–Déjalo en mis manos,mujer.
Julieta, con una sonrisa en su rostro, invitó a James a entrar en su mansión. Estaba decorada con colores cálidos y detalles que reflejan la personalidad de Julieta, libros apilados en una estantería, pinturas abstractas en las paredes y una mezcla de cojines de distintos colores en el sofá. Era un espacio acogedor que invitaba a quedarse.
–Por favor, siéntate–dijo Julieta, mientras se dirigía hacia la pequeña barra de su sala de estar. Sirvió dos copas de whisky y le ofreció a James. Los dos se miraron, sintiendo una inmediata conexión entre ellos.
James tomó un sorbo y, con voz suave pero firme, comenzó a explicar cada detalle del gran asalto a las joyerías. Mientras hablaba, Julieta no podía apartar los ojos de él. Había algo en la forma en que explicaba todo con tanta seguridad y cautela que la fascinaba. Además de su atractivo físico, había un aura de misterio alrededor de James que la atraía de manera irresistible.
Mientras escuchaba atentamente, Julieta notó cómo sus manos se movían con elegancia al describir los movimientos y tácticas que utilizarían en el asalto. Cada gesto era medido y preciso, indicando la atención meticulosa que ponía en cada paso del plan. Era un hombre dominante, confiado y completamente entregado a su trabajo.
Después de escuchar cada palabra, Julieta quedó impresionada, tanto por la audacia del plan como por la seguridad con la que James lo exponía. Aunque no estaba acostumbrada a los riesgos y los secretos del mundo del crimen, este hombre había despertado en ella una emoción y una atracción que no había sentido en mucho tiempo.
–James– dijo Julieta con un brillo en los ojos, –tienes una mente brillante e intrincada. Estoy impresionada por la forma en que has planeado cada movimiento con tanto detalle. Estoy segura de que este robo será todo un éxito.
James sonrió, sabiendo que había captado la atención de Julieta. –Gracias por el halago, Julieta.
Julieta apartó la mirada y miró fijamente su copa de whisky, reflexionando–Vas a tener mucho dinero y joyas preciosas,aunque tal vez no te emocione,es algo a lo que estás acostumbrado.
—Es cierto que he estado en este negocio durante mucho tiempo. He visto los tesoros más valiosos y he aprendido mucho sobre la seguridad en las joyerías. Pero nunca antes había trabajado con alguien tan... interesante como tú.
James se acercó lentamente a Julieta, dejando la copa en la mesa, y sostuvo su mirada. Había una chispa de deseo en sus ojos y ella sintió cómo su cuerpo se estremecía ante su cercanía. La tensión entre ellos era palpable.
—¿por qué me miras así?--Preguntó ella.
—Julieta—susurró James, con la voz ligeramente ronca, —Encuentro en tí algo especial. Tu inteligencia, tu belleza y esa pasión que irradias por la venganza... Me atraes de una forma que no puedo explicar.
Julieta sintió cómo el deseo crecía dentro de ella, haciendo que su corazón latiera más rápido. Pero también era consciente de los riesgos de dejarse llevar por esta atracción. No podía permitirse distraerse mientras planificaban el asalto.
Se alejó un poco de James, buscando recuperar la compostura. —James, debemos recordar que nuestra prioridad es el éxito del robo. No podemos permitir que las emociones se interpongan en nuestro camino.
James asintió, comprendiendo la seriedad de la situación. —Tienes razón, Julieta. Nuestro objetivo principal es lograr el robo perfecto. Pero no puedo evitar sentir esta conexión entre nosotros. Prometo mantenerme enfocado.
Ambos sabían que no podían dejarse llevar por la atracción, al menos no en ese momento. Era un camino peligroso que podría poner en riesgo toda la operación. Pero a medida que continuaban trabajando juntos, la tensión s****l entre ellos seguiría creciendo, amenazando con desviar su atención de la tarea en cuestión.
Mientras terminaban sus copas en silencio, James y Julieta sabían que estaban embarcados en un camino sin retorno.
—Luego de que logremos el objetivo,cada quién por su lado.---Masculló Julieta.
—¡Ya entendí!,¡Si te he visto ni me acuerdo.