Richard llegó al hotel Grand Majestic y enseguida fe abordado por un anfitrión en la recepción. —Señor McKellen, es un honor tenerlo aquí. ¿Necesita hospedaje, busca a alguien o solo viene al restaurante? —Busco a alguien. Tengo un amigo ocupando una de las suites. —Oh, dígame a quien busca para ubicarlo. —Nicolai Batracov —dijo y vio como el anfitrión apretaba el ceño con confusión. —Espere un momento —pidió el hombre y tomó el libro de clientes. Richard se irguió con enfado. —Creo que se hospeda en la suite de la condesa de Alameda —agregó, para acelerar la búsqueda. El anfitrión estiró el rostro en un gesto de entendimiento. —¡Cierto! Hay un sobrino de la condesa que se está hospedando en una de las suites. ¿Quiere que lo comunique con él? Richard mostró una sonrisa de burla.

