Nina no gritó porque los niños y la abuela dormían y no quiso despertarlos, pero se puso muy furiosa cuando se enteró sobre la propuesta que Richard le había hecho a Bárbara. —¡¿Está loco?! ¡Un hijo, Bárbara! ¡¿Sabes lo que es tener un hijo en tu vientre?! —¡No lo sé! ¡Jamás he sido madre! —Aunque te lo implanten, vas a tener que cargar con ese niño durante nueve meses. Eso es… ¡especial! No sé cómo describírtelo, Bárbara. La conexión que creas con esa personita que crece dentro de ti es algo intenso, muy íntimo. Si luego te lo quitan… No sé, hermana, para mí sería desgarrador —expuso llena de ansiedad. Aquella perspectiva angustió a Bárbara, aunque procuró mantener la mente fría para no dejarse dominar por sus emociones. —Lo dices porque hablas desde el punto de vista de una madre, p

