1421 Words

Había pasado un día desde que Donato había llegado a mí. Aún estaba empecinado en que nos marcháramos para comenzar una nueva vida, y para ser honesta ya no sabía qué hacer para que desistiera de ello. Había inventado un mal estar para poder ganar tiempo, pero mi farsa no duraría mucho tiempo, no con Donato desesperado por marcharse. Estaba demasiado ansioso, su rostro demostraba tranquilidad, pero sus expresiones corporales no hacían otra cosa que exponer cuan intranquilo y ansioso estaba. -Alístate- hablo Donato cargando mi maleta. -No me siento bien- mentí. -No importa, lo máximo que puede pasar es que pierdas a ese bastardo, lo cual no significaría un problema para mí- dijo como si nada. -Estás hablando de mi bebé. -Ya te he dicho que no te encariñes con él. Me desharé de él en cu

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD