Una frase dice " lo peor de todo es que sabes que tienes tiempo". A veces esa es una razón por la cual no nos soltamos para hacer las cosas que más deseamos; creemos que tenemos todo el tiempo del mundo, cuando no es así. Pero en mi caso no aplica, porque sé lo que vale; hubiese querido disfrutar más a mi padre, falleció muy joven, nos alcanzó el tiempo.
Acabo de salir de mi última clase, le tuve que inventar a Gerry que no me iría a casa porque estudiaría con Vero para el examen de matemáticas; me iré al infierno por mentirosa, también le envié un mensaje a mi madre con la misma explicación.
-¿Es enserio Emma?.- Dice una incrédula Verónica al decirle que me cubra por si la llaman o mensajes.
-Si, soy tan aburrida que no me crees que haga algo improvisado.
-Obviamente que no eres aburrida, pero jamás habías hecho algo así, no es propio de ti ¿a dónde y con quién vas?.
-Mañana te cuento, porque se me hace tarde y me tengo que ir.- Le digo alejándome y tirándole besos en el aire y dejándola con cara de confusión.
Me dirijí a una cuadra del colegio para que no me viera Gerry, justo en el café que está en la esquina y ahí estaba él esperándome, tan guapo y serio; hoy está vestido con ropa formal, supongo que viene de su trabajo. No sabría por cuál estilo me gusta más, si el de chico malo o el sexy y lindo empresario.
En cuanto me vió, se dibujo una bella sonrisa en su rostro, sentí mi rostro caliente, creo que me acabo de sonrojar. Es tan difícil dejar de mirarlo una vez que te reflejas en esos ojos esmeralda.
Me acerco a él, mientras siento como si mi corazón se me fuera a salir del pecho, mis manos sudorosas no tienen cabida en mí cuerpo y yo solo sigo avanzando hacia el dejándome llevar por el viento que juega con mi largo y medio peinado cabello, veo como unos mechones pasan de un lado a otro frente a mi rostro, mi uniforme también balanceándose al ritmo de mis pasos.
De repente siento un estremecimiento de mi cuerpo al ser chocado por mi hombro con el de alguien a quien aún no logro ver, pero me hace salir de sí por el dolor que me provoca.
Veo como la cara de Alec cambia a asombro al ver esa persona, hasta que logró verla y descubro que es nada más y nada menos que la rubia.
-Hola Alec.- Dice una coqueta rubia ignorándome.
Siento que me hierve la sangre del coraje, no sé qué signifique esto, si es casualidad o a qué está jugando el monstruo con la presencia de esta chica en este lugar, en este mismo momento.
-¿Te encuentras bien? .- Me pregunta un preocupado Alec.
- Si, estoy bien.
El asiente y se voltea hacia la rubia que nos observa en silencio y con desaprobación.
-¿Qué haces aquí Cristal?.
Hasta ahorita me vengo enterando como se llama está desabrida; aunque en realidad está muy guapa, pero me molesta que se acerque a Alec. Sé que él no es de mi propiedad lo que sea que tenemos no es real, pero no puedo evitar sentir disgusto que esta chica le coquetee tan descaradamente.
-Saliendo de clases cariño.
Ahora sí que probablemente quedaré como una tóxica celosa pero estoy por explotar porque no se que es lo que esta pasando aquí y eso me causa demasiada insertodumbre e inseguridad. Probablemte Alex lo noto porque sonrío al verme, ¿a qué quiere jugar este monstro o que es lo que le pasa a esta chica?.
-Es verdad Cristal, vas también en este colegio, pero permíteme presentarte formalmente a Emma.
- Hola, pero ya la conocí en la.mlntaña rusa.-Lo dice restando importancia a mi presencia y dándome la sonrisa más hipócrita de la historia.
- Es verdad, pero las cosas han cambiado, esa vez era conocida y ahora es mi novia.
Ahora sí que Alec me dejó sin palabras, sé que habíamos quedado en serlo (o al menos de una manera ficticia), pero el escucharlo de sus labios, frente a alguien más, pero sobre todo frente a esa resbalosa es como música para mis oídos, se siente casi como si fuera real aunque está lejos de serlo y una semana se va rápido.
Veo como se le abren los ojos como platos a la rubia, además de la boca queriendo decir algo, pero no sale una sola palabra de su boca.
-Nos tenemos que ir, adiós Cristal.
No dejó ni que le contestara y me tomó de la cintura llevándome a su auto. Sentí un escalofrío por todo el cuerpo, es innegable la conexión física que tenemos, pero se que hay algo mas. Debo decir que me hizo sentir muy bien el hecho de que él me diera mi lugar frente a alguien mas. No es que yo sea mala, pero creo que esa chica se lo merecía por atrevida, además ella no sabe que no soy su novia real.
-Siento mucho eso.
-No te preocupes, estoy bien; además creo que no tiene tanta fuerza.
-Pero eres más pequeña que ella galletita, aparte es mi culpa.
-Ya te dije que no pasa nada.
-Esta bien, ahora te llevaré a un lugar y no quiero que me hagas preguntas hasta que estemos allá. pero antes respóndeme sinceramente ¿confías en mí?.
-Si, aunque seas el monstruo come galletas.
Nos subimos al carro una vez de haberle sacado otra bella sonrisa con mi respuesta. Obviamente él nuevamente abrió la puerta para mí y me ayudó a subir al auto. Encendió la radio una vez que avanzó el coche, donde se logró escuchar una canción canción de Camila:
…Eres todo lo que pedía
Lo que mi alma vacía
Quería sentir
… Eres lo que tanto esperaba
Lo que en sueños buscaba
Y que en ti descubrí
… Tu has llegado a encender
Cada parte de mi alma
Cada espacio de mi ser
…Ya no tengo corazón
Ni ojos para nadie
Solo para tí...
Siento como si la canción nos estuviera describiendo lo que yo me niego a aceptar o aún no asimilo que nos está sucediendo, pero es tan fácil ser yo misma con él, a pesar de que apenas nos conocimos. Es como si nuestras almas se hubieran reconocido al instante en el que cruzamos miradas; sería lo que comúnmente llaman tu alma gemela.
Veo como Alec voltea y me mira c socon cara de sorpresa y a la vez atencion, mostrando una sonrisa lateral; no comprendo lo que eso significa, pero es como si estuviéramos en la misma sintonía y esa canción significó lo mismo para los dos.
Me dan nervios de pensar en que él no sienta lo mismo o me esté imaginando cosas, realmente me pone nerviosa está situación porque estoy jugando con fuego y se que tarde o temprano me voy a quemar.
estaba sumergida en mis pensamientos que ni cuenta me di del camino, hasta que se estacionó en un lugar que lo llaman "parque central" porque aquí vienen las familias que quieren un respiro de la ciudad los fines de semana; pero como hoy es lunes está vacío.
Veo que Alec baja una canasta que no vi que traía y me brinda una enorme sonrisa. Caminamos un poco adentrandonos a dónde hay más vegetación y nosndetuvimosnpara sacar lo que Alec llevaba en la canasta. Para mí sorpresa iba muy bien preparado hasta con una manta para sentarnos en ella y poner las cosas, sandwiches, fruta picada, pastel de limón, pan tostado con crema de cacahuate.
Tuvimos la tarde más agradable que he tenido en mucho tiempo, en un tranquilo e innovador picnic debajo de unos frondosos árboles, rodeados de una cálida y refrescante naturaleza.
Platicamos de lo que nos gusta, de mi amor por el ballet y el dibujo; descubrí que a él le gustan las motos y los videojuegos. Somos la combinación más extraña que existe.
El tiempo se fue demasiado rápido, así que me llevó a casa y al intentar bajarme me jalo del brazo hacia él, quedando mi mano en su hombro.
-¿Es enserio?¿Te ibas sin despedirte de mí?.
-Disculpa monstruo, aún no me acostumbro a que me traigan a mi casa.
-Está bien, pero es mejor que te acostumbres, pero solo si soy yo quien te trae.
-Está bien, ya nos quedan 6 días.
-¿Los estás contando?.
-Si, ese fue el trato ¿no?.
-Si, ahora que mencionas el número de días, te diré que tendremos 8 citas que corresponden a una semana y ya tuvimos dos; la primera en el pequeño mirador, la segunda el picnic en el parque y así cada día iré por ti a la escuela, hasta que termine la semana.
-Está bien, ¿fue casualidad que fueran los 8 días?.
-Nada es casualidad galletita.
-¿Qué quieres decir?
-Que es el destino. Son 8 citas por las 8 maravillas que existen.
-¿Qué tienen que ver las 8 maravillas y el destino?
-Te mostraré mis 8 maravillas en estas citas y te mostraré que soy tu destino.-Dice sonriendo tranquilamente. Tiene una hermosa sonrisa.
- ¡Eres un vanidoso!.
-¿Lo soy?
-Si y ¿Cuáles son tus 8 maravillas?.
- Eso es lo que tú vas a ir descubriendo, pero creo que puedo adelantarte que soy confiable y puedo ser un buen novio.
- Ok, creo que eres el mejor novio falso.- Digo sonriendo sarcasticamente.
-Gracias galletita, tú también eres la mejor. Me ha encantado conocerte, sabes que también conoceré tus 8 maravillas, creo que al final compartiremos las de cada quien, ¿Que te parece?.
-Si, me gusta la idea.- Digo un poco sonrojada por lo que acaba de decirme.
-Mañana pasaré por tí a la misma hora al colegio.
- Si, está bien.
Nos despedimos, con un suave beso en la mejilla que me dio Alec y me dirijo hacia mi casa, casi entro cuando me grita desde su auto:
-¡Sueña conmigo galletita!.
Le sonrío y después entro a mi casa, inundando mi mente de todo lo vivido el día de hoy. Solo siento como sale un suspiro que casi me deja sin aliento; no sabía cómo lo necesitaba para tranquilizar a mi pobre alma. Cuando de pronto escucho como alguien jala de mi brazo y es Gerry con el ceño fruncido.
-¿Dónde estabas y porque sonríes como tonta?
Sinceramente, ni siquiera sentía que estaba sonriendo. Dios ¡me estoy volviendo loca!. Salgo de mi transe temporal para responder.
-Uno, no es asunto tuyo y dos …tampoco lo es.
-No juegues conmigo Emma, sabes bien a que me refiero, estás muy rara y espero no te metas en problemas, por tu mamá y mi papá.
-Gracias por decir al fin mi nombre y mis asuntos solo son míos, no afectan a nadie.
-Eso espero.- Dice molesto rumbo a su habitación.
Creo que esta semana será cardíaca porque tengo temor de que Gerry descubra lo de Alec; aún siendo falso, no sé de qué manera lo puede manejar y dejarme en mal con su papá y mi madre.
Por lo pronto no me preocuparé por nada, mañana será un nuevo día y disfrutaré esta semana porque no sé que pasará después. Y con esa actitud positiva me quedo plácidamente dormida.