Exótica Mujer
Viktor.
Soy Viktor Ivanok, un hombre acostumbrado a estar solo, a no necesitar nada de nadie, a pedir y que le sea concedido. Nací de una mujer rusa huérfana, mi padre la violó, golpeó, humilló y la maltrató incluso estando embarazada, es un milagro que esté vivo el médico de cabecera de mi familia siempre me lo dice. Mi madre se convirtio en el juguete s****l de mi padre y era merecedora de nada solo por ser nadie; A la esposa, quién le daba solo puras hijas y no un varón la denigró y maltrató igual aunque esa era su esposa. Cuando por fin nací y vio que era un varón me adoro, me educó bien, pero mi madre no resistió nada de eso, no vivió para verme convertirme en hombre, de hecho murió mientras me traía el mundo.
Estoy bajándome justo ahora del Jet llegando a Estados Unidos, hay un amigo y socio que necesita un favor y nos reunió a todos para llevar a cabo una venganza creo, llegué temprano por que suelo ser puntual y como es mañana a primera hora la reunion prefiero estar antes y no madrugar. Igual creo que estoy mas lejos que los demas, miro mi reloj y son un poco más de las 7 de la noche, sacudo mi ropa, pongo mis lentes y me subo al auto que ya me esperaba, mi gente se encargó de conseguir todo para mí.
— Vayamos a cenar, muero de hambre. — Le digo eso a el chofer y a mi mano derecha, es mi segundo al mando el primero se quedó a cargo, hace lo que digo y me llevan a un buen restaurante, me gusta la comida de este país, como un buen corte de carne de res, solo eso, pues odio acompañar la carne con otra cosa; saliendo el restaurante vamos directo al hotel, llegando el auto baaja la velocidad por un trancón más adelante, miro a mi derecha para ver las calles y lo que veo me deja la boca seca. — Sigan a ese auto. — Vi a la mujer mas sexy y ardiente saliendo de un edificio de unos 10 o 12 pisos, está vestida muy sugerente, ese vestido deja poco a la imaginación, veo todas sus piernas y su escote pronunciado, tiene más culo que tetas y me encanta, usaba unas gafas de marco n***o mientras miraba la pantalla del celular, tiene el cabello naranja color cobre, exótico. Minutos después llega un auto y se detiene frente a ella, alza la mirada, se quita los lentes y sube al auto.
La exótica mujer baja del auto y la vemos entrar con dificultad a una discoteca, me bajo junto con mi segundo al mando, entramos y pedimos un salón VIP, enciendo un cigarro y desde el balcón la busco con la mirada; pasa más o menos una hora sin que logre encontrarla, hay mucha gente, mucho ruido, odio estas malditas fiestas.
— Если бы я пригласил тебя на вечеринку, ты бы отказался. Какого черта мы здесь делаем? "Si te hubiera invitado a una fuesta te habrias negado. ¿Que carajos hacemos aquí?" — Me dice Yamil, mi segundo. Apago el cigarro con fuerza y lo dejo en el cenicero.
— Скорее помогите найти рыжеволосую девушку и перестаньте задавать вопросы. "Mas bien ayuda a buscar a una chica de cabello naranja y deja de hacer preguntas." — Le respondo. Entre los dos buscamos hasta que la vemos llegar a barra acompañada de un hombre. Mi ceño se frunce y Yamil se adelanta a lo que sea que yo vaya a decir, me sugiere que la invite un trago, discutimos sobre el tema porque para mí sería mejor secuestrarla y llevarla al auto, pero por alguna razón escuchó sus palabras y bajo a verla de cerca. Intenta irse antes de que yo llegue a ella y la sostengo de la muñeca, al voltear me encuentro con el rostro de una hermosa mujer con una expresión de sorpresa, ojos claros, labios hinchados y definitivamente no creo que tenga maquillaje en lo absoluto, me gusta, me gustó mucho, me gustan sus tetas. — ¿Podemos hablar? Te invito un trago. — Me acerco para hablarle al oído, mira hacia atrás como buscando a alguien, luego me ve y asiente. Le pregunto que si vino con alguien y niega, gracias al cielo, intentaré esta noche no hacer nada ilegal. Después del tercer Shop descubro que la chica es una lora, no hablo perfectamente inglés o español así que la entiendo poco, aún así no la corrijo y la dejo hablar, en el sexto la beso, me las arreglo para pegarla a mí cuerpo, es pequeña, tanto que me incómoda la posición y quiero cargarla. Se separa de mí, me mira a los ojos y sonríe. Es mala... — Vayamos a otro lugar. — Le sugiero y lo duda.
— Lo siento, no te conozco y...
— No te vas a arrepentir, lo juro. — Duda una vez más y termina por aceptar, la tomo de la mano y la guió a la salida, subimos al auto y para mi sorpresa, Yamil no está. Pero no es algo que me preocupe, sabe cuidarse bien, un par de cuadras delante el auto baja la velocidad y lo veo fumando en una esquina, lo va a matar el cigarro igual que a mí, me hace un movimiento de cabeza y nada más. Sabiendo que está bien, me enfoco en la belleza a mi lado; la tomo del muslo y la ayudo a subir a mis piernas, su piel es suave. Bajo uno de los tirantes de su vestido, beso su cuello, luego busco su boca, nos besamos, nos tocamos hasta llegar al hotel... mi polla quiere salirse ya. Entramos a la habitación, ella recorre con la mirada todo el espacio girando su cabeza unos 180 grados, voltea para quedar frente a mí y lo primero que hago es acercarme, tocar su pecho y de un tirón romper su vestido, mierda, la chica es hermosa y solo lleva una braga, sexy, fogosa, me encantan sus téticas. Su reacción inmediata es cubrirse, dejo que lo haga, me acerco más, acuno sus mejillas y la beso, poco a poco se va soltando, se relaja y me abraza, cuando lo hace me tomo la libertad de llevar mis manos a su gran culo, lo aprieto y la hago que enrolle sus piernas en mi cadera, camino con ella hasta sentarme en el borde de la cama.
— ¿Como te llamas? — Pregunta aún besando mis labios.
— Viktor... ¿ y tú?
— Mery... — Luego de las presentaciones nos dejamos ir, ella empieza a quitarme la ropa, quita mi saco, la corbata, desabrocha un par de botones de mi camisa, me levanto con ella en brazos, la dejó sobre la cama, contemplo su cuerpo y acarició su figura. No quiero que me vea, quiero verla, quiero grabarme cada parte de su cuerpo, muevo su panti a un lado, ella abre sus piernas y me deja ver su concha, está brillante, mojadita, no me coibo de nada y voy a ella, lamo suave... Deliciosa, deliciosa mujer.
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A la mañana siguiente... 6am.
Anoche tuve el sexo más placentero de mi vida, pero aún así, no pude dormir; Normalmente no lo hago, tengo que tomar mucho alcohol para poder hacerlo, emborracharme hasta que solo queda el despojo de mí para poder hacerlo, es una mierda tener que estar despierto dia y noche, pocos lo saben, es mi secreto personal. Dejo a esta linda leona acostada y me siento un sillón enfrente de la cama, necesito un trago, lo sirvo prendo un cigarro y la observo dormir desnuda, hace varios movimientos, se acomoda una y otra vez, pero duerme plácidamente, parece toda una diosa. No la dejé dormir hasta que el sol salió, es adictiva, su cuerpo es hermoso y ¿Saben que? no se quejó, lo hizo al principio cuando hice mi primer intento de hundirme el ella, no se adapto fácil, pero cuando lo hizo, ya no pude detenerme ni ella tampoco.
Llega la hora de irme, me arreglo para salir, le dejo una nota en la mesa de noche diciendo que quiero que esté en mi habitación cuando regrese, quiero volver a verla. Bajo a la recepción del hotel y ya se encuentra Yamil esperándome, no dice nada por mi cara de mierda, solo sonríe, pongo mis lentes de sol y juntos salimos del hotel, abordamos el auto y vamos rumbo a la reunión pactada... Espero encontrarte cuando regrese muñeca.