Viktor Ivanok — Si te pasas de tragos, no vas a disfrutar tanto como yo de la follada que te voy a pegar. — Le digo al oído en un susurro a mi mujer mientras ella habla muy animada con Lía. Traga grueso y me ignora olímpicamente. — ¿Qué le acabas de decir? Su cara se puso tan roja como su vestido. — Río fuerte y la contagio. Después de tres o cuatro cócteles ya estamos relajados todos, mi whisky no puede faltar así como tampoco el de mi padre, pero las chicas disfrutan de la bebida aparentemente ligera y están muertas de risa, claramente no me puedo quedar viendo desde la distancia de mi mujer mientras hablo con mi padre, asi que he venido a recordarle sus obligaciones; quiero ya tenerla, estar cerca de ella, tocarla, olerla, cada parte de su cuerpo que hace mucho tiempo... tanto tiemp

