Mery Entro a la casa y doy un largo suspiro, voy a encontrarlo en la habitación otra vez, volveremos a hablar, volveré a tenerlo cerca; creo que lo mejor será que le diga que estoy cansada que ya, que se vaya. Cuando voy a mitad de camino lo encuentro en el pasillo una puerta antes de mi habitación. — ¿Lo besaste? — Claro, eso es lo único que le importa, celoso de mierda. Está aparentemente tranquilo, pero ya lo conozco y sé que cuando mantiene la calma es justo cuando más sofocado está, si me equivoco en hablar voy a tener un serio problema. Estoy segura. — Víktor... — ¡Responde! — Ahí está, perdiendo la paciencia. — Fue un beso de despedida... — Levantó la mirada y le respondo con la verdad. Yo hice eso porque quise, porque me nació, porque todo lo que viví con ese chico fue buen

