Acomodó mi almohada al respalda de la cama y me siento para tomar mi desayuno, me la bha traído a la cama todo esté tiempo ya pasó más de un mes de aquel cruel incidente y él ha estado intentando remediarlo cada día, es obvio que algo ha cambiado en él, pero también es obvio que nuestro pequeño bebé no volverá.
Tomo la carta que me dejó al lado de la taza de café y comienzo a leerla en silencio.
" Sabes que te amo y me odió a mi mismo por haberte lastimado y más me odio aún por haber matado a nuestro futuro hijo, yo quería que fuera como tú, no me importaba que fuera niño o niña pero si que se pareciera a tí y tuviera tu linda forma de ser. Me odiare por ello por el resto de mi vida, pero espero que tú puedas algún día perdonarme y vuelvas a verme con tus bellos ojos a la cara. "
La carta es muy larga y sigo leyendo con dificultad pues los ojos se me empañan por las lágrimas.
¿Debería darle realmente una oportunidad?
Sus palabras me duelen y veo en ellas reflejadas su dolor, no sólo el que siente ahora sino el que arrastra desde niño.
Termino de leer y el llanto incontrolable me invade, dejo que todo salga de una vez por todas, lloro lo que he contenido esté tiempo y me pregunto una vez más si realmente quiero darnos otra oportunidad.
Bajo los pies de la cama y los apoyo en el frío suelo, tomo mi café de un sorbo luego de haber limpiando las lágrimas de mi rostro.
Dejó la taza nuevamente en la mesita de noche y me pongo de pie quitandome el pijama y arrojándolo sobre la cama salgo casi desnuda hacia el baño.
Me meto bajo la ducha caliente y dejo que el agua corra desde mi cabeza llevándose mi pesar, me siento tensa con tantas cosas retenidas en mi mente.
Lleno la esponja de baño con jabón y comienzo a pasarla por todo mi cuerpo, resfriego con ella suavemente mi cuello y voy bajando lentamente sobre mi pecho, siento una leve corriente descender hasta mi estómago por el suave tacto con mis pezones sin siquiera darme cuenta seguí pasando mis manos en ellos.
Continué resfregando la esponja despacio por ellos y comenzé a bajar por mi centro hasta llegar a mi pelvis, fué un impulso y me dejé llevar, froté mi entrada con los s dedos y podía sentir como mi cuerpo se iba relajando, imaginé que no era mi mano sino la de Leo que me tocaba y no sentía miedo ni odio, se sentía bien, nunca antes lo había hecho.
Abrí los ojos de golpe y me detuve observando todo a mi alrededor avergonzada, ¿ que tal si él me estaba viendo, que tal si alguien más me estaba mirando?
> pensé y volví a cerrar los ojos.
Nunca antes me había masturbado pero, ¿ porqué no intentarlo?
Pongo nuevamente mi mano sobre mi pelvis y comienzo a tocarme despacio buscando la forma correcta de hacerlo, busco el punto justo donde comienza esa corriente eléctrica a recorrer mi cuerpo y sigo tocando aumentando la velocidad.
Siento como mi cuerpo se relaja y me ahogo poniendo mi cabeza hacia atrás dejando que el aire comienze a fluir incontrolable, me dejó llevar por él momento y gimo fuerte dejando salir todo lo que tenía contenido dentro, siento mi cuerpo convulsionar sin detenerme y una explosión en mi centro que expulsa un líquido que me libera, > pienso, mi respiración está agitada y no puedo controlarla.
¿ Qué era todo esto? nunca antes lo había hecho y me avergonce conmigo misma, pensé que me había orinado, no me había liberado de esta forma nunca antes a pesar de que sí había tenido muchos orgasmos y muy buenos por cierto.
Terminé de bañarme y salí envuelta en una tienda, me sentía más liviana, había sacado de mi interior mucho del estrés contenido.
Ya lo había decidido, esté sería el nuevo comienzo de mi vida, le daría una nueva oportunidad, nos daría la oportunidad de amarnos y olvidar lo malo.
Prepararía una buena comida para ambos y hablaría con él para que todo funcionará bien de ahora en adelante.
Le propondría nuevas cosas sería más liberal, quiero amar y sentirme plena.