Capítulo 27— Más astuta de lo que pensé Narrador Aclarando su garganta evidentemente molesto por lo que acababa de ver, Cassian solo ordenó. — Anya... Necesito que traigas los informes —dijo sin quitarle la mirada de encima a Agris, quien sonreía— ¡Ahora! Deshaciéndose del agarre de Nox, Anya solo se disculpó y, tomando las hojas que estaba ordenando, ingresó a la oficina de Cassian, quien la esperó en la puerta de esta hasta que se encontró en el interior. — Mauricio, ¿Me das unos minutos? —dijo refiriéndose a su amigo. Comprendiendo enseguida el mensaje, este solo se colocó de pie y, saliendo del lugar, los dejó solos, justo como Cassian lo pidió. — Ten cuidado con Agris —lo dijo tomando a Anya de una de sus muñecas con delicadeza— El no me gusta, es mi hermano. Lleva mi sangre p

