Diana estaba sentada en la terraza de la casa de Phillip revisando los folletos de la nueva escuela, mientras el hombre y David pescaban en el muelle. Al niño le encantaba aquella actividad. En poco tiempo había aprendido mucho sobre pesca, tipos de peces que habitaban aquellas aguas y hasta cuentos infantiles sobre pescadores. Phillip era toda una enciclopedia ambulante. El sonido de su teléfono móvil la distrajo. El tono de «Shiny happy people» resonó haciéndole comprimir el rostro en una mueca de desagrado. Aquella cancioncita se le había registrado el propio Joseph cuando la relación entre ellos estuvo en su momento más intenso, porque, según él, lo identificaba. Ella ahora comenzaba a odiarla. Atendió esperando que esa conversación fuera un punto final entre ellos. —Dime —respondi

