Diana y el doctor Spencer se sentaron en las sillas frente al escritorio mientras Brandon despedía a Jerika en la puerta dándole algunas instrucciones en voz muy baja, para que nadie los escuchara. Al girar el rostro con disimulo, Diana pudo notar que ellos la miraban mientras cuchucheaban. Era evidente que hablaban de ella, eso la enfadó. Una vez que él regresó y se sentó en su escritorio comenzaron la conversación. El abogado Spencer hojeaba una carpeta marcando ciertos puntos con un bolígrafo metálico. —Doctor, usted nos dirá qué debemos hacer para realizar el reclamo de la paternidad del niño lo más pronto posible —habló Brandon compartiendo una mirada con Diana. Ella estaba tan molesta que le torció los ojos con altanería. —Muy bien, señor Hardy. Como le comenté en una ocasión, p

