Para Diana, el temido viernes en que iniciaría su trabajo como ayudante de chef en el hotel Storm llegó. Su primera visita a ese lugar la hizo sola. Minutos antes Joseph estuvo reventando su móvil con llamadas y mensajes para recordarle su compromiso y exigirle que no se le ocurriera negarse a asistir, pues, no tenía a nadie más con quien contar para segundo chef. Por otro lado también tuvo que soportar el mal humor de Brandon. A pesar de que le había jurado confiar en ella y apoyarla, al hombre le costaba aceptar que la mujer llevaría a acabo aquella tarea en el territorio de su mayor rival. Él sabía que Denzel usaría esa participación de ella como una victoria. A pesar de todo, Diana asistió a la cita con la mejor actitud posible. Sin embargo, al entrar en el hotel y acercarse a la

