Al terminar el encuentro con Gastón Randall y acordar una segunda fecha de reunión, Diana subió a la oficina de Brandon mientras Jerika despedía al organizador de eventos y a su asistente en el estacionamiento. Cuando salió del ascensor se topó con Timothy Hardy, que cruzaba el pasillo en dirección al área de contabilidad. El hombre, al verla, se detuvo enfrentándola con postura severa. —Así que finalmente regresaste a Fort Bragg —dijo con un toque de burla en su voz. —Aquí también está mi casa. Tengo todo el derecho de venir cada vez que quiera. Diana lo esquivó para seguir hasta la oficina de Brandon, pero él intervino de nuevo, deteniéndola. —Y tuviste a tu hijo. Aquellas palabras la estremecieron, pero por el miedo. Se giró hacia él para enfrentarlo. —Te dije que lo tendría. —S

