Al regresar al penthouse, Brandon enseguida se cambió de ropa y se fue con David a su habitación para volver a armar el barco de lego. Ambos se pasaron un buen rato allí mientras Diana preparaba la cena y armaba las listas de lo que necesitaba para realizar las pruebas de las comidas que enseñaría en el evento gastronómico. Los dos aún estaban algo tenso por la discusión que habían tenido en la oficina, así que nada mejor que una separación y distracción para serenar las emociones y pensar con claridad. Cuando ellos salieron para comer, la mujer se ocupó de servir los platos. Brandon se acercó a la encimera y así servir jugo para el niño, viendo los papeles que ella había estado escribiendo en un costado. Los tomó para leerlos. —¿Qué es esto? —preguntó, curioso. —Cosas que debo compra

