Brandon se encontraba en su oficina, adelantando todo el trabajo que podía, hasta que Amanda irrumpió sin anunciarse, seguida por Jerika. Él pudo percatarse que ambas estaban apresuradas y se miraban con rencor, como si se hubiesen conseguido en el pasillo y corrieran a la vez para ver quien llegaba primero. —¿Necesitan algo? —preguntó molesto. Odiaba que entraran sin anunciarse, pero a esas dos le costaba hacerles entender las normas. —Yo vine a traerte los estados de cuenta bancarios que me pediste —anunció Jerika con altanería, acercándose al escritorio de su jefe. Amanda la observó con el ceño fruncido, parecía estar muy interesada en lo que la mujer tenía en las manos. —¿Y tú a qué viniste? —quiso saber Brandon clavando una mirada fría en su exesposa. Ella se irguió con actitud

