Detesto la manera en como tengo que estar perdiendo mi tiempo e incluso partiéndome la cabeza en dos, por solo esa mujer. ¿Qué demonios es lo que ocurre con ella? ¿Por qué tiene las jodidas agallas de retarme? Solo una mujer hizo eso, y no le fue muy bien que digamos. –Señor –la voz de uno de mis guardaespaldas llama mi atención, le veo un poco asomado en la puerta, con mi mano le pido que entre. –Disculpe señor, sé que pidió que no le molestáramos, pero, traigo noticias y muy buenas. –Te escucho. –No señor, mírelo con sus propios ojos y sacara conclusiones al verlo. Este me pasa su móvil, entrecierro un poco mis ojos para ver a detalle lo que este ha grabado. Un gesto de sorpresa me invade por completo y una sonrisa ancha se forma en mis labios. Miro con mucha atención hasta que el vi

