. Dos golpes a la puerta me sacan de mis pensamientos, estoy con una manta sentada en el sofá y observo a Leonard venir con prisa. Este se encarga de ver de quien se trata y nada me sorprende, es la sonriente Karen quien aparece, va tan bonita la tarde de hoy. Mi hermano aun de seguro se estaba vistiendo, esta le pide que apresure y al verme se acerca y me da un beso en la mejilla. – ¿Dónde irán hoy? –El cine, me han recomendado una película, quiero ir a verla con Leonard, aunque esta la tarada de mi mejor amiga esperando en el coche –sonrió, ella hace lo mismo. –Por favor, que el chofer deje a Leonard frente a la casa. –Tranquila, Stefan nos llevara, no te preocupes –el corazón me comienza a latir con fuerza. –¿S–Stefan está esperando? –ella me mira confundida y asiente. –Espera acá

