Siendo el segundo día del crucero Mariangel y Euro, se despiertan tarde y como habían decidido, se quedan para disfrutar las diversiones internas del crucero, entre ellas el tobogán y la piscina. Y aquí disfrutaron los dos compartiendo como de estas grandes diversiones, salvo que a Euro, no le gustaba para nada que le miraran a Mariangel. Ella ignorando totalmente, a quienes la miraban, se pegaba al cuerpo de Euro y era ella quien lo besaba en público.
Pasaron casi todo el día en la piscina bronceándose y divirtiéndose, disfrutando totalmente de los juegos acuáticos con los que cuenta el barco. Aquí se acercaron 4 parejas hispanas que estaban al igual que ellos disfrutando la luna de miel y con quienes se divirtieron jugando, formando equipos de hombre versus mujeres. Al terminar los juegos en la piscina se pusieron de acuerdo para encontrarse en la discoteca. Mariangel se veía espectacular más bella que nunca, el bronceado y el amor, le habían dado una nueva confianza y seguridad que la hacían sentirse muy ella, realmente se veía muy resplandeciente.
Euro orgulloso entro del brazo de ella, buscando al grupo con el que habían pasado casi todo el día en la piscina. Al llegar a la mesa saludaron muy cordialmente a todos los asistentes, quienes al igual que ellos iban llegando, pidieron una botella de whisky y comenzaron a conversar, sobre todo de actividades propias del crucero y poniéndose de acuerdo para el día siguiente asistir a la excursión que se llevaría a cabo en Montecarlo, Mónaco.
Al escuchar las canciones, Euro y Mariangel, de inmediato comenzaron a bailar…
- El… vamos mami
- Ella… si mi amor
- El, hablándole al oído, le dice… el día que estuvimos juntos por primera vez, te recuerdas, temprano en el restaurante, te dije con pasión, esta noche, te voy a estrenar… y así fue mami.
- Ella… si, me afecto tanto que sentía que temblaba todo mi ser y tú te darías cuenta.
- El… yo me di cuenta, al ver tus labios temblar, ya en ese momento, sospechaba lo que comenzabas a sentir por mí.
- Ella… y yo atormentada porque no me descubrieras, no quería ceder ni dejar que percibieras mis emociones.
- El, riéndose, la beso apasionadamente y ella respondió de igual forma. El siguió cantándole al oído y ella seguía estremeciéndose como el primer día.
- Al terminar este set de música romántica, ellos volvieron a la mesa y conversaron muy animadamente con dos de las parejas que habían conocido ese día.
Esa noche, alternaron entre bailes y conversaciones muy animadas con los otros pasajeros. Ya casi para la medianoche, Euro le dice al oído a Mariangel que se retiren ya, porque al otro día deben levantarse temprano para participar de la excursión. Ella de inmediato, acepta la propuesta que él le hace y se despiden hasta el día siguiente. Al llegar al camarote, el abre la cortina que esta al pie de la cama, de frente a ellos, y donde se puede apreciar una hermosa y enorme luna, el apaga la luz del camarote y deja que sea la luna la que ilumine al mismo, se veía espectacular. El busca una botella de Champan que había puesto a enfriar antes de salir del camarote, la descorcha y la sirve en dos copas, ella estaba aprendiendo a degustar los vinos y bebidas con o sin licor.
- El brinda por el amor de ellos… salud mami, por nuestro amor
- Ella… salud, mi vida, por este amor tan inmenso que siento por ti.
- El la besa y le pide… mami, por favor, ponte el traje de baño que compraste para lucirme a mí.
- Ella riéndose, le dice… con gusto, de veras que sentí una necesidad inmensa de desquitarme las lágrimas que derrame delante de Raquel.
- El, la besa, le muerde el labio inferior y le dice muy suavemente… te amo…
Mariangel, ebria de amor por él, se retira y busca en el vestier el traje de baño rojo, no sin antes ducharse, porque ella sentía mucho calor, más por el deseo que tenía, que por el clima en el camarote. Ella una vez puesto el taje de baño, se miró en el espejo y no se reconoció, se veía muy distinta a como estaba el día que lo compro, cuando aún no había experimentado lo que era hacer el amor; satisfecha cien por ciento, con su figura y la imagen que reflejaba el espejo, sale del vestier hacia el living room donde el la espera pegado en la baranda del barco, parado ahí, en el balcón. Al verla venir, se acerca a ella, la abraza y luego el mismo le da una vuelta… preguntándole…
- El… ¿Cómo te sientes ahora?
- Ella… segura, confiada sin temor alguno… tú me has ayudado mucho a adquirir esa confianza. Acercándose a su boca, lo besa intensa y apasionadamente. Ella estaba perdiendo con él, el miedo a todo, a exhibir su cuerpo, a sentirse poco agraciada.
- El… me encanta que seas así osada, atrevida conmigo, por favor, mi vida quiero que siempre sea así. Trataremos de no dejar que la rutina forme parte de nuestras vidas.
- Ella… estoy de acuerdo contigo, esto le da más sabor, alegría y felicidad a nuestras vidas.
Él se sentó en una de las sillas que había en el balcón y la hizo sentarse a ella entre sus piernas. Mientras la besaba, el acariciaba su cuerpo desnudo y apenas cubierto por ese mini bikini, que dejaba ver todo el encanto que ella poseía y que lo traía loco de deseo y placer desde el día que la conoció. Mariangel, empezó a sentir frío y a temblar. Ella, estremecida por el deseo y el frío, le suplico al oído, muy bajo…
- Mi amor, llévame al camarote tengo demasiado frío…
- El sonriendo, le comenta en broma… y yo creyendo que estabas temblando por mi…
- Ella… tú sabes que es así, pero aparte de temblar ante tus besos y caricias, el frío me está pegando.
El, no la dejo caminar, sino que llevándola en sus brazos la metió en la cama, ahí de frente al mar y al cielo, sobre todo a esa inmensa luna que se observaba a través del ventanal del barco, la hizo suya por enésima vez, llevando a Mariangel a disfrutar de una gran plenitud s****l, con lo cual obtiene un mejor estado de salud física y mental. Ella, termina este acto en las mismas condiciones que él, empapada en sudor, experimentando orgasmos simultáneos, que aparte de ayudarla a aumentar su felicidad, favorecen su sueño, trayendo finalmente, una gran calma, tranquilidad y quietud. Una vez que salen de la ducha, los dos se acuestan, abrazados.
Al tercer día en el crucero, Mariangel y Euro, bajan con el grupo que realizara la excursión por Montecarlo, en Mónaco. Este recorrido duro 12 horas y los dos lo disfrutaron inmensamente al igual que el recorrido por Toscana, Roma Amalfi, en Italia; Kotor, Split, Venecia (Italia); Croacia (Dubrovnik); Corfu, Mikonos, Atenas y Santorini, en Grecia. En cada uno de estos recorridos las jornadas de excusión duraban entre 12 y 14 horas.
La última noche en el crucero, el grupo de parejas que habían formado Euro y Mariangel, decidieron despedirse en la discoteca del mismo, intercambiaron teléfonos, direcciones y correos. Esa noche, estuvieron hasta las 3 de la mañana celebrando el cumpleaños de uno de los integrantes del grupo, en donde todos cantaron, bailaron y se divirtieron como nunca, terminando la faena en la piscina privada que estaba dispuesta para los ubicados en la parte alta del crucero, es decir en el área de las suites.
Al día siguiente, las cinco parejas, almorzaron juntas en el restaurante principal del barco, para esto unieron dos mesas, donde compartieron anécdotas y chistes sobre situaciones vividas en el crucero. Asimismo, entraron al casino y participaron de algunos juegos. Ya cerca de las cinco de la tarde comenzó el desembarque de todos los pasajeros. Todos se despidieron, con la promesa de mantener contacto por cualquiera de los medios de comunicación que habían intercambiado.
En Santorini, Euro y Mariangel, abordan el avión que los llevo a Barcelona. Finalmente, los dos parten desde Barcelona hasta el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar en Venezuela, en el cual son recibidos por Lolimar y su mama, la señora Leticia. Euro baja tomado de las manos con Mariangel, la conduce al área de “baggage claim” o zona de recogida de equipaje y de ahí hacia la salida de los vuelos que internacionales que llegan, en donde observa a su mamá y su hermana esperándolos. Ellas contentas por su retorno, los saludan muy afectuosamente
- El… hola mami, que alegría verte…
- Ella… hola cuñi, me alegra verte de nuevo…
Luego intercambiaron abrazos y besos entre todos y salieron al área de estacionamiento, entregando Lolimar las llaves de la camioneta a su hermano para que el conduzca hasta la mansión. Al llegar ahí, se bajaron sin las maletas porque pasarían la noche en el penthouse de él. Mariangel, llevaba en las manos un bolso donde traía unos recuerdos comprados durante las excursiones para cada una de ellas, lo mismo hizo Euro. Ellos estaban agotados por el viaje, por lo que entregaron los regalos y decidieron partir hacia el apartamento.
Al llegar al penthouse, Euro baja las maletas, pregunta al conserje si le habían hecho servicio al apartamento. Este le responde que sí y habían todo lo que el pidió por teléfono. Mariangel asombrada, como él estaba pendiente de todo, pues ella no se dio cuenta, de esta llamada hecha por él. Era un hombre muy organizado y planificado, algo que a ella le fascina porque comparte estas mismas cualidades. Al salir del ascensor, Euro le pide a Mariangel que no salga, que espere, mientras saca las maletas. Ella obedeciendo, se queda en el ascensor, luego, el vuelve por ella, y la lleva en sus brazos al apartamento, dándole la bienvenida.
- El… señora de Ferrer, bienvenida a su nuevo hogar… y la baja de sus brazos.
- Ella asombrada, le pregunta… ¿viviremos aquí? ¿en Caracas?
- El… sí. Una temporada aquí y otra en el Zulia, por tu familia, sé que te debo dar tiempo a que te acostumbres a vivir separados de ellos. No obstante, no es la idea separarte, de tu familia, sino que por asuntos de trabajos, estaremos unos meses aquí y otros allá. Por eso necesito firmar lo más pronto posible la adquisición de la quinta en la Villa. Es mi regalo de bodas para ti. Así que todo debe estar listo para que esta semana, Dios mediante, firmemos el documento.
- Ella, sorprendida... se quedó mudo, dejando que unas lágrimas de felicidad rueden por su rostro.
- El… sorprendido por esta actitud, la abraza, la besa y le dice… mami, tú te mereces eso y mucho más. En los años que tengo nunca había sido tan feliz como estas tres semanas junto a ti. Por eso Mariangel, no me puedo separar de ti, mi reina, dile por favor a tu mami o de no, nos casamos rápido sin fiesta, no creo soportar un distanciamiento de ti.
- Ella, a mí no me interesan las grandes fiestas, haremos una reunión sencilla en el apartamento, pero tú sabes que los esponsales tienen un trámite.
- El… que yo puedo obviar, si estás de acuerdo, además tengo conocidos que me pueden ayudar a aligerar todo el trámite y lo máximo que podemos esperar son tres días. Deseo que cuando comience a trabajar de nuevo, ya seas la señora de Ferrer. Mariangel, te quiero pedir algo…
- Ella… dime papi…
- El… me gustaría… que cambiaras tu estado civil en tu cédula, en tus documentos y que utilices mi apellido para identificarte…
- Ella… riéndose, responde… complacido y se acerca a él, pegando su cuerpo para sentirlo totalmente y que el sienta y perciba sus emociones y muy especialmente el amor infinito que siente por él.
- El… quiero que esto sea siempre nuestras vidas juntas, que los problemas externos queden afuera. Que de esa puerta para acá, solo viviremos, sentiremos, experimentaremos el amor, la paz, calma, tranquilidad y obviamente este fuego, pasión y deseo que brota por nuestros poros. ¿te parece?
- Ella… estoy totalmente de acuerdo contigo…
- Euro… la conduce hacia la cocina y abre la nevera donde consigue una variedad de jugos naturales preparados, le sirve en un vaso a ella y se sirve en otro él.
- Choca su vaso contra el de ella y le dice… salud mami por nuestro amor
- Ella… salud mi vida.
- El busca en el gabinete, galletas y las coloca en una bandeja que lleva hasta su recamara junto con un pote de maní (una de sus frutas favoritas). Al entrar, se dirige hacia una mesa redonda ubicada en uno de los grandes ventanales que tiene el apartamento, una vez aquí, le dice a Mariangel espérame aquí, por favor y la besa.
Ella aún no ha asimilado del todo, lo que el planteo. Así que se sentó y espero tranquilamente el volviera. Desde ahí, podía observar lo más bello del paisaje de la capital. Ella tenía ganas de escuchar a su mama, pero mejor esperaba y cuando ya estuviera segura que partiría hacia el Zulia, la llamaría.
En cuanto a su trabajo, debería incorporarse en siete días. Euro entra a la habitación y le pregunta…
- ¿Qué te preocupa?
- Ella… creo que todo…
- El… ¿te estoy presionando?
- Ella… no, sino que todo ha sido tan sorpresivo… que aún lo estoy digiriendo y se sonrió…
- El… mami cuando uno realice planes muy elaborados, se te presentan infinidades de obstáculos. No quiero, que nada sea obstáculo para nuestra felicidad.
- Ella… en eso tienes mucha razón, sabes, lo que me preocupa es como decirle todo está a mi madre.
- El… por eso no te preocupes, vamos a dormir, muy bien y mañana cuando todo esté listo, arrancamos en un vuelo privado hacia el Zulia, no les avisaremos a ninguno de tus familiares, para caerles de sorpresa, le damos la noticia, junto con la hora y fecha de nuestro matrimonio. No te voy a dejar sola, estaré contigo. Así que vamos a cambiarnos, ponernos cómodos, mientras hago las llamadas necesarias para los tramites del matrimonio civil y eclesiástico… ¿te quieres vestir de blanco?
- Ella… sí, es el sueño de toda mujer.
- El… okey, te voy a hacer una transferencia para tus gastos personales, deseo cubrir todos tus gastos para la boda… por favor… acéptalo, como un regalo pre nupcial ¿te parece? Si quieres, Lolimar te puede ayudar, conoce muchas boutiques, donde puedes adquirir un traje para el civil y otro para el eclesiástico, conforme a tu gusto. A mí me fascina como tú te arreglas y te vistes, no dejes que nadie se meta en tu decisión para elegir tus trajes, una cosa es una opinión, otra, es que te dejes manejar o manipular por otros. Eso si no lo debes permitir. Sorpréndeme, como lo haces cada vez que te vistes para mí.
- Ella… gracias mi amor, por todo lo que haces, estoy asombrada como puedes preparar y celebrar en menos de una semana un matrimonio civil y eclesiástico... Euro, por favor… detente un poco, me llevas en una sola carrera, siento que estoy acelerando todos los procesos en mi vida. Vamos a dormir, papi y mañana resuelves… tengo demasiado cansancio y sueño.
- El… disculpa mami, pero de veras, no quiero estar más allá de tres o cinco días sin ti. Me va a pegar dormir sin ti.
- Ella… no te creas, a mí también. Anda vamos…
- El… riéndose, te fijas, que no puedes ya dormir sin mí, por lo tanto, vamos a hacer rápido estos preparativos para que lo más pronto posible estemos nuevamente juntos…
- Ella… si mi vida… como tú dices. Y sonrió mirándolo a los ojos, porque no le podía ocultar el deseo y la pasión que sentía por él.
- El… se acerca, la besa suavemente y empieza a desnudarla. Besando y acariciando cada centímetro de su piel. Ella después hacia lo mismo con él, quien se sentía encantado y fascinado de ver como en tan poco tiempo, ya era una experta en el arte de desnudar y excitarlo hasta niveles máximos de gozo y satisfacción.
- Ella, de repente le pregunta… ¿te gusta?
- El, sorprendido, responde… si y mucho…
- Ella, sonriendo… encima de él, le dice al oído… te amo y te deseo infinitamente, eres todo para mí.
- El… y tú para mí.
Concentrados y enfocados el uno en el otro, los dos alcanzan el punto más alto de sus deseos, liberando oxitocina, logrando en ambos casos satisfacción, calma y tranquilidad; este sedante natural y tan extraordinario les ayuda a conciliar sueños placenteros.
Al día siguiente, Mariangel se levanta temprano, ella se dirige al baño para asearse y de ahí a la cocina, para consentir a su amado. Busca todo lo que necesita y le prepara un rico desayuno, como los que le llevaba cuando iniciaron esos trabajos juntos, que los llevo a esta bella experiencia que viven hoy día. Una vez listo el desayuno, vuelve nuevamente a la habitación para saber si Euro ya se despertó. Al entrar lo consigue hablando por teléfono, sin vestir, andaba en bóxer, recién salido del baño, se acerca a él, sin hacer ruido y lo besa.
- Cuando el termina de hablar por teléfono, ella le pregunta ¿Dónde deseas comer?
- El, riéndose, le responde… sobre ti… y los dos se ríen.
- Ella… ¿prefieres aquí o en el comedor?
- El… donde tú digas mami, tú eres la que manda.
- Ella… ¿Cómo así? ¿me darás poder para hacer lo que quiera contigo?
- El, abriendo sus brazos, le responde… donde, como y lo que quieras.
- Ella… listo, mira que después no te quejaras…
- El sujetándola por la cintura, le pregunta ¿Cómo dormiste?
- Ella… como una bebe, muy bien, ahora si se lo que es tener una buena noche…
- El… me alegro, a mí me pasa lo mismo. Besándola suavemente y mordiendo el labio inferior de ella le dice… ya está todo listo.
- Ella, sin entender, le pregunta… ¿Qué está listo?
- El… lo de nuestra boda. Por favor mami, llama a Lolimar para que te lleve a comprar los dos trajes que necesitas, eso si con todos tus accesorios, es preferible comprarlos aquí, que allá. Ya hable también con la joven de la inmobiliaria todo está listo para la firma, la realizaremos mañana temprano, en el registro, nos espera a las nueve.
- El continúa… en cuanto a la boda, la civil se llevara a cabo el viernes en tu apartamento a las 7 pm y el sábado la boda eclesiástica en la Iglesia de tu parroquia, a las 7 pm, luego celebraremos una pequeña recepción en la Villa. Mami y Lolimar llegaran el miércoles para ayudarte junto con las personas que ya contrate para la decoración y todo lo que necesites para ambientar la casa. Sera algo intimo mami. ¿estás de acuerdo?
- Ella… sí.
- El… para la recepción necesitamos reunirnos con la agencia de festejo que contrate, ellos nos esperan mañana martes en la tarde de 4 a 5 pm
- Ella… sonreída lo mira y se muerde el labio inferior…
- El… ¿Qué pasa o en qué piensas? Que estas tan sonreída.
- Ella… que ya tenemos todo listo y ni siquiera he hablado con mi madre y no sé cómo reaccionara, ante el compromiso, la boda y mi mudanza a la capital.
- Ella… ¿cuándo te reincorporas tú?
- El… el 14, es decir, el lunes de la otra semana.
- Ella… yo me reincorporó el 7, es decir, este lunes
- El… no te reincorpores, pasa a mí correo la continuación de tus vacaciones, tú tienes dos meses pendientes, así que las tomaras sucesivamente. Te reincorporaras el 8 de mayo. Yo me debo reincorporar el 14 de este mes, al llegar debo viajar de inmediato hacia Sudamérica, aprovecharemos para seguir ahí nuestra luna de miel. Después que salgamos de nuestra boda, hablaremos sobre tu traslado a Caracas, porque necesito ubicarte en un puesto que te permita viajar conmigo, así no me iré solo y tú no quedaras sola aquí.
- Ella, inmensamente feliz, se guinda de su cuello, lo besa, lo acaricia y le recuerda que el desayuno ya está listo y salieron juntos hacia el comedor.