Lo odio.

1525 Words

Disimulamos que todo estaba bien. Después me despedí de mi Salvatore y de mi madre y también de los invitados, con sonrisas que no podían ocultar la tensión que sentía por dentro. Sin embargo, al llegar a nuestro departamento, la atmósfera cambió por completo: Mateo mostró otra cara, dura, fría, y sus ojos grises parecían relámpagos de ira contenida. —No quiero que le hables… no quiero que respires cerca de él… no quiero que lo toques —dijo, y su voz vibraba con una violencia que me hizo estremecer. Se acercó con pasos firmes, su presencia llenando la habitación, y sentí cómo su mano se posaba con fuerza sobre mi brazo, obligándome a mirarlo a los ojos. La intensidad de su mirada era tal que podía sentir cada latido de su corazón como si golpeara contra el mío. —¿Me has entendido, pelir

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD