—Alfa. Todo está listo.. Asentí mientras acomodaba unas cosas en la manada, revisando cada rincón, cada mirada que se posaba sobre mí. Sentía el peso de ser líder, pero también la necesidad de dejar claro algo que ya no podía callar. —Escúchenme— dije con firmeza, mi voz resonando entre los árboles —Tengo pareja. Cómo ya les había informado. Harica es mi compañera, y quiero que todos lo respeten. No habrá dudas ni murmuraciones. Ella es parte de mí, y quien no lo entienda, no tiene lugar aquí. El pueblo asintió en silencio, algunos bajaron la cabeza, otros cruzaron los brazos, pero todos comprendieron. —Y sobre Alia…— continué, endureciendo el tono —Está expulsada. No volverá a pisar esta manada ni los alrededores. No quiero verla cerca, ni escuchar su nombre. Me enteré de todo l

