Abel: —¿Que vamos hacer? Demonios. Me siento atrapado.. Por primera vez nose que hacer Zarp. Lleva horas así, y no despierta— me giro y Zarp está viendo a nuestra mujer dormir. Me acerco y empiezo a notar bien sus manos. Sus dedos, sus uñas... ¡Maldición! —Todo este tiempo la tuvimos de frente y no nos dimos cuenta... por estar pendiente de nuestras peleas.. Por nosotros, no nos fijamos en lo más importante. Ella sonreía demasiado, y eso solo significaba. Que algo ocultaba... —Abel. Lo siento hermano.. Lo siento por ponerte a elegir.. Perdí a mis padres, y solo quería venganza, no me quería convertir en ese maldito idiota. Tu eres mi hermano, y te amo. Y se que la diosa nos colocó a mi bailarina, para unirnos. Ella nos unió. Ahora nos toca unirla a ella. Mírala, tan delgada, sus ojeras

