Obsesión

1583 Words

El tío de Álvaro se vio forzado a frotar sus ojos con fuerza, puesto que no creía lo que veía. Isabella, al ver la reacción que tuvo, lanzó una risa pesada y sarcástica. —¿Acaso pensó que no iba a cumplir mi palabra? Pues se equivoca, claro, que iba a volver por mi coche. —¿Isabella? —La que viste y calza, ahora deme mi carro si no desea tener serios problemas conmigo. Sabe muy bien que ese coche se encuentra a mi nombre y he pagado por él hasta el último centavo. —No lo pienso regresar, ese coche es de mi sobrino y no puedes hacer nada. Cuando Álvaro venga se lo daré y te vas olvidando del carro, mira qué sinvergüenza que eres al reclamar algo cuando tú misma lo has dejado en la calle. —Ni que fuera refugio de animales para convivir con su sobrino, si tanta pena tiene por él bien pu

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD