Lo que sea que quisiera a cambio quizás no sería tan malo después de todo.
-¿Que es lo que quieres?- dinero precisamente no tenía en gran cantidad, mucho menos propiedades e inclusive no tenía ni buenas relaciones con las cual hacerla mas conocida.
-Quiero conocerla- sus palabras me dejaron de piedra, si algo me había quedado claro es que ella se había desligado de cualquier responsabilidad con mi hija, y perdía todos sus derechos entre ellos el conocerla.
-Eso es imposible... tu no tienes ningún derecho ¿Lo olvidas?- sonaba molesto.
-Se lo que escribí en esa carta pero sólo déjame verla una vez, tuve esa niña por nueve meses en mi vientre...- eso no era la gran cosa.
-Yo la he tenido por nueve años, velando sus sueños, cuando se enferma, trabajando para ella, ayudándola con sus estudios, jugando...- me había costado llegar a ser el padre que era ahora.
-Sólo una vez Alexis...- mi nombre salió en una suplica.
-Lo siento Julia, pero no me parece justo- negué repetidas veces.
-Alexis, conozco ahora la ley déjame hacer esto por las buenas...- yo desconocía su mundo pero no podía meterme en problemas ¿o si?.
Si yo también estaba en problemas tanto Alexis como Harrison quedarían en medio de todo esto.
-Sólo será una vez...- estaba cansado se me había venido un problema tras otro.
-En verdad lo aprecio... puede mi prometido venir...- aquello me dejo helado.
-No creo que un desconocido quiera conocer a la hija de su futura esposa con otro- ya era una extraña suficiente en la vida de mi hija.
-El es bueno, lo juro- debía aceptar o negarme totalmente, debía hablar primero con Alexis de eso estaba seguro, quizás hasta con Hailey ella ya era su madre.
-Debo discutir eso con Hailey, Alexis ya la llama mamá...- ahora recién nombró a mi hija.
-Le has puesto como tú...- la sorpresa en su voz me desconcerto.
-Si la llamé como yo después de todo es un nombre unisex, además es mi hija...- ella debería de entender eso.
-Sí, lo sé, sólo es que, nunca discutimos un nombre y nunca supe como la habias llamado finalmente- suspiro.
-Se llama Alexis Elizabeth, nunca la llamó por su segundo nombre- admito.
-Se que ahora es una niña grande y debe amar a todos los que la rodean... ¿Ella sabe de mi?- pregunto.
-Lo sabe... sabe toda la verdad- sus ojos se abrieron. -No tengo secretos con mi hija, así que si ella conoce todo de ti- admito.
-¿Aún así quedra verme?- su voz volvía a quebrarse.
-No lo sé, debo hablarlo con mi esposa y mi hija, así que si me disculpas debo verla... te avisaré cuando tenga una respuesta para verla- ella sólo asinto y yo camine hasta la sala de interrogación donde aún estaba la mujer que amo más que nada y que después de todo esto necesitaríamos el apoyo uno del otro.