Mire la puerta que nos separaba en estos momentos, no dude ni un segundo en abrirla.
-¡Hailey!- corrí hasta ella, no parecía preocupada pero si triste.
-¡Alexis!- se levantó de la silla y corrió a mis brazos.
-¿De que va todo esto?- pregunté cuando nos separamos un poco.
-¡Yo no fui Alexis, debes creerme!- no tenía siquiera que mencionarlo.
-¡Hailey, yo te creo, siempre lo haré, nunca dudes de ello!- deje un beso en sus labios.
-Pero aún así... te he mentido en algo- su mirada de aparto de mi.
-¿Que es Hailey? Dilo...- sólo podía esperar su respuesta, no me pasaba nada por la mente en lo que ella pudiera mentirme.
-Yo...- comenzó a dar vueltas por la sala de interrogación. -Yo... he estado trabajando fuera de la oficina- su voz salía apenas en un susurro.
-¿Que tu que?- No podía creerlo, Hailey seguía arriesgando su vida cuando tenía dos hijos por los cuales velar. -¿Como pudiste ocultar algo asi?- No estaba enojado, debía entender que esa era su profesión pero el ocultarlo, no me lo esperaba.
-Lo siento Alexis, la última vez que salí fuera de la oficina fue la semana pasada- comenzó a relatar -Siempre dejó el arma en la guantera de mi auto para ni tenerla cerca de los niños- es por eso que ella llegaba cansada en algunas ocasiones, había visto lo ajetreado que es el trabajo en campo, correr y estar alerta en todo momento.
-Entonces como te están acusando de todo esto- No entendía su conexión con un asesinato, ella era policía, no podía suceder algo así.
-Mi arma estaba en el lugar, pero eso es imposible la mía ha estado en la guantera toda esta semana, siempre me aseguró de ello- parecía frustrada -Y ahora por esas mentiras estoy aquí, lejos de mis hijos, lejos de... ti- sus ojos se llenaron de lágrimas.
-Tranquila cariño- me acerqué y bese su cabello, ella lloraba sobre mi hombro. -Todo saldrá bien, pronto estaremos todos en casa nuevamente- era lo que más anhelaba.
-La abogada dice que será dificil- entonces recordé lo que tenía que decirle a Hailey.
-Hailey...- me aparte un poco -Se que con lo difícil de la situación no necesitas más problemas pero...- como debía decir aquello con delicadeza.
-¿Que ocurre Alexis? ¿Los niños estas bien?- comenzó a alarmarse.
-Lo están, es sólo que tu abogada...- respire un poco más antes de soltar la verdad -Tu abogada, Julia, es la madre biológica de Alexis... y quiere verla- listo lo había dicho, el cómo reaccionará lo sabría en unos segundos pero esperaba que me apoyar a aún a pesar de la gran adversidad que empezábamos a pasar ambos.