Capítulo 5

445 Words
No la culpaba por permanecer callada. -¡Nos la va a quitar!- vi el temor en sus ojos. -¡Se llevará a Alexis!- una lágrima corrió por su mejilla. -¿Que?, No, no para nada- sostuvo sus manos. -Ella sólo quiere conocerla, pero le he dicho que sólo si tu accedes, tu eres la madre de Alexis, quiera o no- mi respuesta pareció relajarla un poco más. -¿Dejarás que la conozca?- todo parecía que iba de mal en peor en mi vida. -No lo sé, ¿Crees que deberia?- estaba asustado de lo que podría pasar con Alexis, ella podría... Dios, ni yo sabía que podría pasar. -Yo pienso que deberías hablarlo con Alexis, ella es quien decide si ver a su madre o no- permanecí en silencio, porque ella tenía que estar encerrada aquí, justo en estos momentos. -Pero tú eres su madre- sonreí, para mi esa era la única verdad. -Vamos cariño, ambos sabemos que Alexis sabe que tiene otra madre- su manera de ser amorosa y comprensiva en estos momentos me hacían recordar porque la amaba. -Es un tema que no tocamos en mucho tiempo, mucho antes de que tu formaras parte de nuestras vidas- ella iba a responder pero la puerta se abrió. -Brave- Quito las esposas de Hailey, -Pasarás a una celda común esta noche, mañana serás procesada...- eso no podía estar ocurriendo. -¡Pero que sucede aquí, su abogada dijo que...!- me levanté furioso. -No puedo hacer más por ella Alexis- la voz de Julia en la puerta me hizo voltear a verla. -Ella será procesada a menos que tenga una coartada- nuestra propia abogada nos estaba traicionando. -Que sucede contigo Julia- me acerqué para intimidarla. -Sucede que me di cuenta que renuncie muy fácil a mi hija, así que te doy una buena opción dame a mi hija y yo te doy a tu esposa, ambas cosas que queremos- su voz fue apenas un susurro pero no tenía idea a que me enfrentaba, ni sabía de los que ella era capaz, o quizás si enviar a mi esposa a la cárcel por algo que no hizo. La cárcel estaba llena de gente que en algún punto de la carrera de Hailey encerro, deberán odiarla. -¡Detén esta locura o te juro que Alexis sabrá lo que haces con su madre!- grite colerico. -¡La única madre de Alexis soy yo!- nuestras miradas quedaron fijas una sobre la otra, No podía perder a ninguna de las dos mujeres más importantes de mi vida. -¡No quedaré cómo la mala de este cuento, no más!- ¡Que demonios debo hacer ahora!
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