Han pasado cuatro meses desde aquel caos que me cambió la vida. Caminaba por el parque, con Amelia a mi lado, dejando que el viento me despeinara un poco y que la tranquilidad del lugar intentara limpiar mis pensamientos. Mientras avanzábamos, me permití hablar de todo lo que había pasado en estos meses. —Amelia —dije, mirando al horizonte. —en este tiempo el dinero familiar ha crecido mucho gracias a las buenas inversiones que hice. Olivia está a punto de dar a luz, y Jack… Jack ni siquiera me dirige la palabra, a menos que sea por trabajo. Ella me miró con esa curiosidad que siempre la caracteriza y no dudó en preguntarme. —De todas esas cosas que dijiste, ¿cuál te duele más? Me detuve, pensando en aquella pregunta, que claro que me consumía la respuesta. —Ambas —le respondí, co

