Soledad

1309 Words

Habían pasado dos días. Dos días que se sintieron como siglos de asfixia. La oficina presidencial, que antes era un escenario de complicidad y roces eléctricos, se había convertido en un campo minado de frialdad profesional. Nina evitó a toda costa cruzarse con Dominic; se volvió experta en leer los horarios de sus juntas, en entrar y salir de su despacho cuando él estaba sumergido en las interminables reuniones de fin de trimestre. ​Él, por su parte, parecía haber levantado un muro de cristal. No hubo mensajes de "buenos días", ni llamadas a medianoche, ni el rastro de aquel amor que una vez la hizo flotar. Eran como dos planetas que, tras una colisión devastadora, habían sido expulsados a órbitas opuestas, condenados a verse de lejos pero nunca a tocarse. El silencio de Dominic le dolía

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD