EPISODIO 02

1608 Words
Hay algo de lo que me había dado cuenta en este mundo, el tiempo en este lugar pasa mas lento que en la vida real, lo que para mi son 5 minutos en este mundo es solo 1 minuto, algo que me beneficiaba de cierto modo pues me daba más tiempo para prepararme mentalmente en como debía actuar frente a muchas personas de la alta elite de Alois, pero por más que desearía muchísimo mas tiempo antes de la ceremonia en el palacio real, el gran día que daría inicio a la novela había llegado. Mis padres y yo íbamos en nuestro carruaje en camino a la ceremonia, por las ventanillas del carruaje podía ver el paisaje y realmente este debía ser un mundo de novela porque toda la naturaleza se veía realmente fantástica con colores encantadores a la vista. Jamás hubiera podido ver esto en el mundo real, pero a la vez este mundo se veía tan físicamente real. Mis padres venían conversando de unos asuntos diplomáticos, normalmente Gaia no hubiera prestado atención porque por lo que el autor describió de ella, es que solo le importaba ella misma, pero yo no soy esa vieja Gaia, soy la nueva y mejorada Gaia 2.0, así que fingí no prestar atención y puse todo mi esfuerzo para escuchar su conversación. -Su majestad hoy no solo cederá su puesto al príncipe Vinzenz, también nos comentó que haría un anuncio importante acerca de nuestras alianzas con los reinos vecinos, entre ellos esta el reino de Pectrus- escuche decir a mi padre. -Pero ¿no se suponía que no se aceptaría ninguna relación con reinos que aun practican la esclavitud? - cuestiona mi madre. -Ellos han prometido que a partir de ahora castigarán aquellos que practiquen la compra y venta de personas. Y para ello, ha invitado a la familia real de Pectrus como invitados especiales del palacio. -Espero que esto no vaya afectar la reputación de la corona real. -Yo también espero lo mismo, no nos convendría, pero el rey parece saber lo que hace por lo que yo le di mi voto a favor. Vaya, estas situaciones tan internas jamás me las hubiera imaginado mientras leía el libro, pero recuerdo que, en mis cursos de historia en la escuela, se hablaban de como en la antigüedad ser vendido como esclavo y sirviente a familia poderosas, era la mejor forma de tener un lugar donde vivir y de vez en cuando recibir alimento. El autor debió haber estudiado todo esto para añadirlo a la historia. Cuando el viaje en carruaje termino, este paro en frente de una inmensa estructura, con alrededor cinco pisos, una enorme puerta de entrada y todas las paredes del exterior pintadas de un color uniforme que dejaban relucir los bordos dorados de todas las ventanas que el palacio tiene. Mi padre fue el primero en bajar y con caballerosidad extendió su mano hacia mi madre para ayudarla a bajar y después a mí. Están parada frente al enorme palacio no pude evitar mirar todo a mi alrededor, frente a la enorme puerta estaba extendida una larga alfombra de color roja y a los extremos de esta estaban situados hombres uniformados, por lo que entendí que eran los guardias reales quienes recibían a los invitados, y hablando de invitados, eran muchos más de los que imaginaba pues detrás de nuestro carruaje había más carruajes esperando su turno por dejar a las personas en su interior. Los guardias haciendo una reverencia en nuestra dirección en forma de saludo nos invitan hacer lo mismo, por lo que, viendo de reojo a mis padres, imito sus movimientos para que los tres sincronizadamente demos nuestro pequeño saludo y avancemos por el interior del pasillo principal hasta acercarnos a una gran puerta que se encontraba cerrada siendo custodiada por dos guardias más. Ya me empezaba a mentalizar lo que seguía a continuación, pero no podía dejar de pensar en cómo se veía este lugar, si por fuera se veían realmente majestuoso, no podía ni imaginarme como se vería por dentro pero mis dudas serian rápidamente respondidas porque se escucharon dos toques en la gran puerta de madera, haciendo eco en el lugar y las puertas fueron abiertas revelando un amplio salón de dos pisos con muchos invitados ya presentes en el lugar, las miradas de estos invitados se pusieron en nosotros y casi al instante la fuerte voz de uno de los guardias se escucho por todo el lugar. - Ante vosotros se presentan, el ilustrísimo Conde Luker Lechner de Verkel, su esposa, la condesa Alina Lechner de Verkel y su hija, lady Gaia Lechner. Algunos de los presentes agacharon la cabeza en nuestra dirección mientras que otros que parecían de la misma clase social que nosotros nos miran escudriñando cada parte de nosotros, al parecer en este mundo y en el mío, las personas tienden a tratarte por como te miras y juzgarte en silencio. Eso es algo que pasa en todos lados, sea o no un mundo de fantasía. Con pasos firmes caminamos hasta llegar a un punto donde había una mesa reservada para nosotros, mientras estábamos en el lugar, mis padres saludaban cortésmente a algunos invitados que parecían cercanos a ellos, yo me mantuve en silencio sentada incómodamente en mi asiento. Estos vestidos son mas incomodos de lo que parecen, aunque se ven muy bonitos con las faldas largas y pomposas que hacen verte con una cintura diminuta, resaltando mis atributos femeninos, escogí un vestido de color lila con blanco, lo que combinaba armoniosamente con mi cabello. Me veo bien, pero ya quiero quitarme este vestido ¿cuánto tiempo demorará la ceremonia? -Gaia- mi madre llama mi atención- iremos a saludar al vizconde de Nelum, espéranos aquí para que no te aburras. -Esta bien- respondo simplemente y los veo marcharse. Observo algunas mesas con invitados en todo alrededor, sintiendo como mis piernas iban adormecerse por la falta de circulación debido al apretado corcel que tengo puesto, decido levantarme del asiento y dar una pequeña vuelta por todo el lugar, después de todo, tenia ganas de recorrer el lujoso y bien decorado salón real antes de que llegaran los anfitriones principales. Para mi suerte si pude caminar bien pues los zapatos que escogí para hoy eran de talla baja, y mis pies se sentían ligeros. Las altas columnas de todo el lugar habían sido decoradas por flores recién cortadas, y colocadas estratégicamente para hacerlas relucir, eran flores que jamás había visto en mi vida, pero supongo que al ser este un mundo creado dura sin marchitar, tanto como se necesiten. -Esto debe ser una mala broma, todo esto realmente parece muy real- murmuro para mí misma mientras camino por el enorme salón lujoso lleno de mujeres con ostentosos vestido y hombres bien vestidos. La moda de la edad media era realmente muy rara, los altos peinados de las mujeres parecen un buen lugar para que cualquier ave haga un nido allí arriba. ¿Cuánto gel usarán para que sus peinados se mantengan intactos? - ¿Qué es lo que la tiene tan pensativa Srta. Lechner? - escucho a alguien decir a mis espaldas, haciéndome sobresaltar en mi lugar. Me giro para ver a la persona que me ha hablado, esta persona tiene como un brillo resplandeciente en su alrededor, es un hombre alto, con un cabello espeso color n***o, su piel se veía radiante y su porte varonil hace que se sienta su imponente presencia, sus ojos tienen un peculiar color gris, su traje azul marino se ve muy lujoso con detalles de zafiro y una capa del mismo color con bordes de pelaje de animal. Su rostro tiene una perfecta y varonil armonía. ¿Qué personaje es él? -¿Ocurre algo, mi Lady? - me vuelve a preguntar y por fin, salgo de mi estupor y pestañeo varias veces. Este hombre es un tipo de buen parecer, muy atractivo ¿Por qué no los hacen así en mi ciudad natal? -Lo siento, estaba metida en mis propios pensamientos- hago una reverencia- soy Lady Gaia Lechner, un placer conocerlo- él no quita su mirada de mí. -El placer es todo mío- toma mi mano y deja un lento beso en el dorso de esta- me llamo Kai Lotz. Lotz? Me suena ese apellido pero ahora no lo recuerdo. -Hace mucho tiempo que no la veía, la última vez que la vi, usted tenia tan solo 6 años. -Por ese motivo, no tenia el agrado de recordarlo. -Usted a crecido mucho, es toda una dama ahora. Me alegra poder encontrarla aquí. No puedo creer que estoy teniendo una conversación más o menos normal, con algún personaje. Antes de poder seguir hablando unas trompetas se oyen por todo el lugar. -Con vosotros, vuestras majestades el Rey y la reina de Alois, y su alteza real el príncipe heredero. Por una puerta que se encuentra enfrente del salon, entraron tres figuras que imponían respeto con sus enormes coronas sobre sus cabezas, todos en el lugar inclinaron sus cabezas viendo como ellos caminaban por todo el lugar llegando hasta sus tronos que se encontraban sobre tres escalones. Uno de ellos en especial radiaba una luz amarilla, igual de clara que su cabello rubio y sus ojos azules, él debía de ser Vinzez el príncipe heredero y el protagonista del libro. Su belleza en persona es mas grande en las pinturas y retratos que había visto. Ellos se sentaron sobre sus tronos dando inicio a la ceremonia, y por ende dando inicio a la novela. -Tal parece que algunas cosas no cambian- escucho decir a mi acompañante de pie a unos metros de mi.
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