El aire fresco de la mañana golpea mi rostro haciendo que varios mechones de mi cabello, cabello que ahora es de color morado, se mueven hacia atrás. Ha pasado una semana desde que me desperté en este mundo y en el cuerpo de Gaia Lechner, apenas me iba acostumbrando a este lugar, para mi suerte, después de que la muchacha, a quien ahora conozco como Holy mi sirvienta personal, trajo a un hombre de lentes con un maletín, este se presentó como el doctor y después de casi suplicarme, deje que me examinarán, parece que la tal Gaia se había desmayado por tener principios de anorexia, cosa que respondía el echo de tener un cuerpo muy delgado, al menos para mi lo es porque a comparación de mi cuerpo que tenía musculatura, la chica Gaia parecía solo tener el 40% de los músculos que yo tenía, ese día verdaderamente estaba histérica, recuerdo gritarle a las sirvientas que estaban en el dormitorio y en especial la mas mayor de ellas fue la que intento calmarme.
- ¡¿Cómo diantres entre en una historia romántica de la edad media?!- vocifero atónita mientras doy vueltas en circulo en el dormitorio.
- Srta. Gaia, regrese a su cama por favor- pide la sirvienta en jefe parada en la puerta- aun debe guardar reposo.
- Lo diré por quinceava vez, ¡YO NO ME LLAMA GAIA!- le exijo molesta porque ya me siento estresada de que las sirvientas me llamen por ese extraño nombre.
Luego de ese pequeño ataque de pánico y volví a la cama a descansar, en ese momento, llegaron al dormitorio dos adultos, un hombre con un traje de lo que parecía ser seda y con adornos bordados en oro y piedras preciosas, su cabello n***o azabache hacia que su rostro se viera imponente al igual que su porte, mientras que la mujer tenía puesto un vestido largo color blanco con un cinturón color plata y alguien que el hombre, ella también posee adornos de piedras preciosas en su vestido, el color de el largo cabello de la mujer es de casi la misma tonalidad que mi cabello , excepto que su cabello es de un morado más oscuro que el mío.
Al atravesar la puerta tenían un semblante serio pero al momento que sus ojos conectan conmigo sus semblantes cambian apresurándose a la cama y mirándome con un brillo en sus ojos. Ambos empezaron hacerme preguntas de como me sentía y que habían estado preocupados porque no me había despertado durante varios días, hasta estaban pensando en llamar a uno de esos sacerdotes imperiales para que me bendigan y vean la forma de despertarme, debido a su preocupación y su amorosa atención hacia mi persona, deduje que ellos eran los padres de Gaia, los condes de Verkel, a quienes ahora debía de ver cómo mis padres.
Después de aquel día tan ajetreado, emocionalmente hablando, el doctor recomendó que me quedara una semana más en reposo para ver si mi memoria volvía del todo, obviamente sabía que eso no era posible porque yo no soy la verdadera Gaia pero no tenía planeado decirles eso, seguro me tomarían como una loca y solo Dios sabe que me podrían hacer.
Los siguientes días tuve que memorizar los nombres de las personas que estaban en mi entorno y seguir la corriente a las conversaciones que tenía con mis nuevos padres y mis sirvientes.
Resulta que mi nueva familia es muy rica porque mi nuevo padre, el conde Luker Lechner de Verkel es parte del parlamento real del reinado de Alois, por lo que he podido escuchar, él es un hombre con mucho carácter si de su trabajo se trata pero sabe separar lo laboral de lo familiar, porque, por lo que he podido observar y experimentar, es un padre con gran corazón y al parecer solo su esposa, mi ahora madre, la condesa Alina Lechner de Verkel, y su hija, Gaia, conocen una faceta cariñosa y amorosa de parte del conde. Estos pequeños datos, que para mi son importantes saberlos, no los decían en la novela oficial que recuerdo haber leído, mas se centraban en Vesna y Vinzenz, los personajes principales.
Haciendo memoria de la historia, recuerdo que la historia debería dar comienzo en la coronación del príncipe heredero, Vinzenz Lotz, la cual se llevaría a cabo en tan solo 2 días, esto según me informaron innecesariamente las sirvientas, y digo innecesariamente porque yo en realidad nunca les pedí dicha información, pero parece que la antigua Gaia había dado la orden de siempre reportar cualquier situación o evento que involucrara al príncipe. Al parecer la obsesión que ella tenia hacia el protagonista y que tanto se mencionaba en el libro, es real, pero no solo digo por la información que me dieron, sino también porque en uno de los momentos en los que me quedaba sola en esta enorme habitación, me dispuse a inspeccionar toda las cosas del lugar y entre uno de los cajones del enorme armario que la chica peli morado tiene, encontré un cajón secreto, pasando los enormes y lujosos vestidos que tiene perfectamente organizados, en dicho cajón habían muchas pinturas y pequeños retratos de un joven de cabellera rubia, muy apuesto si me lo preguntan, sus ojos azules parecen poder mirarte y escudriñarte hasta tus pensamientos mas oscuros, su porte daba a revelar su estatus de realeza, sin duda podía reconocer al protagonista hasta por una simple pintura, debajo de estos retratos habían lo que parecían ser, pañuelos de seda, un lazo color morado y caja aterciopelada color n***o, con mis dedos picando de curiosidad llegue a ver que era el contenido de la caja, para mi sorpresa era un costoso anillo con las iniciales V y G escritas en la parte interna mientras que por fuera dejaba a relucir una piedra preciosa en forma de gota, me parecía que era un diamante color azul, del mismo tono que los ojos del príncipe, de seguro era el costoso anillo, que según describe el libro, Gaia regala a Vinzenz el día que ella le confiesa sus sentimientos, recuerdo que el autor describió como ese regalo fue brutalmente despreciado, es decir, el príncipe dejo que ella se lo colocara para después simplemente rechazarla y alejarse de ella mientras se sacaba el anillo y lo tiraba en una de las grandes macetas con plantas dentro del palacio.
Hasta a mi me dolió esa actitud, digo, si no quieres estar con una persona, solo basta con ser sincero pero eso no quita que debió ser gentil, esa actitud no me agrado del protagonista, aunque su situación no era la mejor en ese momento y cuanto Gaia insistió tanto en hablar con èl, justo minutos antes Vinzenz había discutido con su padre, pues lo estaban presionando para que consiguiera una buena esposa lo antes posible.
Entendiendo todo esto, esta mas que claro que yo no haría eso, si he dejado de ser Alessandra Terrone, para convertirme en Gaia Lechner, pues haré de todo para que la historia, es decir, para que la historia de mi nueva vida no se repita, en los pequeños detalles esta el cambio, por lo que lo primero que debía de tener planeado era no tener ningún tipo de sentimientos por el príncipe y mucho menos darle tales regalos como un costoso anillo, óiganme, en mi mundo con un anillo como ese, tu podías vivir una vida digna por varios años y hasta podías invertir en la bolsa de valores; al menos eso haría yo siendo Alessandra, pero debo de dejar de pensar como una millenial y comenzar a enfocarme en hacer de esta historia una novela armoniosa, en especial para mi, después que los protagonistas tengan su felices por siempre, conmigo viva por supuesto, solo después de eso podría buscar la forma de regresar a casa, porque ni loca me pierdo la oportunidad de ver con mis propios ojos una de las historias de amor que mas me gustó leer.
En fin, ahora tan solo tengo 48 horas para trazarme un buen plan de como actuar el día que mis padres y yo debamos ir a la ceremonia de coronación del nuevo rey de nuestro reinado, debo aprender todo el protocolo, los estilos de etiqueta que tienen en este mundo, para ello le pedí a Holy que me trajera libros sobre el comportamiento ante la sociedad noble, me excuse en que debía refrescar mi moría leyendo libros que antes había leído, por lo que me creyó y sin decir algo, me trajo lo que le pedí. Además, estar en este mundo no parece tan malo, pues podía tener todas las comidas que quisiera en mi dormitorio y no solo eso, sino también todo lo que yo pudiese pedir, pero aunque esa puerta de oportunidades se me había abierto, decido no abusar de ello pues creo que es mejor comportarse a pesar que la verdadera Gaia si hubiera sido una chica muy caprichosa, yo por mi parte he decido comportarme de una manera mas sensata pero sin dejar de lado que todos piensas que soy la hija de uno de los condes mas reconocidos por la corona real.
Como por ahí escuche una vez, se mansa pero no mensa, se visiblemente amable y haz invisible tus verdaderos intereses, muestra una sonrisa pero nunca olvides tus verdaderos sentimientos.
Esta semana en este lugar he podido comprender mejor como es el trato para cada persona, pero aun me cuesta un poco tratar de inferiores a los sirvientes, porque vamos, ellos también son seres humanos y tienen los mismos derechos que yo y por ratos no puedo evitar ser muy amable con ellos a pesar de que me miren raro y se porque lo hacen, Gaia Lechner nunca trato de buena manera a los empleados de su hogar, creo que eran contadas las personas a las que ellas toleraba, y se que me debo de comportar como ella para no levantar sospechas pero a veces se me es inevitable, aun tengo el pensamiento liberalista que existe en la epoca de donde yo vengo.
Pero quitando todo eso de lado, esperemos que el dia tan deseado, la ceremonia de coronación, a la que asistirán todo los miembros de la nobleza de Alois y los reinos vecinos, no es por sentir presión pero debía que actuar de la mejor manera.
Espero que todo salga bien...
Porque literalmente de eso depende mi vida en este mundo.