Blair.
—Y aún no me explicas porque te fuiste ayer del instituto sin avisarme.—Vuelve a regañarme papá, estamos el, las chicas Owen y yo en su auto lamentablemente, hubiese preferido venirme caminando desde la casa hasta el instituto aunque haya frío y la falda me quede un poco corta.—¿Me estás escuchando Blair?—Me mira por el retrovisor, alzo una ceja.
—Recuérdame el porqué venimos en tu auto.—Le digo cruzándome de brazos.
—Porque el de Owen necesita reparación.—Responde Venus.
El auto se detiene en el estacionamiento, Venus abre la puerta y sale, yo salgo después soltando un suspiro de libertad y paz, esos 15 minutos en el auto de papá se sintieron eternos, como sino tuviesen un maldita final. Al todos salir del auto comiendo a caminar con los chicos hacia al instituto, la verdad que Taylor se esmeró mucho con la decoración de Halloween, el instituto está adornado totalmente de terror. Como sabrán la presidenta tiene la obligación de ayudar a los estudiantes más sobresalientes en artes a decorar el instituto para sus festividades, obviamente yo hubiese decorado muchísimo mejor que ella pero como saben, mi papá la prefirió sobre mi.
Puedo sentir la mirada de todos sobre mi y sobre mis amigas, la verdad que este disfraz no ganará la cabaña de oro y es algo que me molesta, si tan solo Carter hubiese contenido su enojo y no hubiese dejado esas malditas marcas púrpuras en mi cuello fuésemos las chicas súper poderosas en acción pero no, ahora somos actores de una serie que nunca he visto. Ni siquiera se si nos conocerán.
—¡Blair!—Me sobresalto al escuchar mi nombre, giro lentamente y veo a la hermana de Shawn con una enorme sonrisa parada detrás de mi, sonrió feliz al ver que al fin se le cumplió el sueño de estudiar aquí, ella se acerca a mi y me extiende la mano para sacudirla pero la abrazo bastante fuerte.—No sabia que era de disfraces pero me alegra mucho estar aquí, muchísimo.
Se que no me gustan los abrazos pero en serio sentí la necesidad de dárselo, su felicidad por haber entrado y mi felicidad d que mi chantaje haya funcionado me llevaron a eso.
—Igual me alegra que estés aquí.—Me alejo de ella.—Chicas ella es Monique la hermana de Shawn.—Ambas la saludan con un abrazo dándole la bienvenida.—Monique ellas son mis mejores amigas Lea y Venus.—Las presento.
—Son mas hermosas en persona.—Dice en un susurro.
—¿Donde nos viste?
—En el i********: de Blair.—Monique es de un tono de piel más claro que el de Shawn, tiene un largo cabello n***o y un cuerpo de muerte.
—Tu si que eres hermosa, mira esas curvas.—Le dice Lea, ella comienza a reír algo avergonzada.—¿En que grado estás?
—Tercero.
—Qué mal que no tengas clases con nosotras.—Le dice Venus.—Pero puedes sentarte con nosotras en almuerzo, ¿Verdad que si Blair?
—Claro, obviamente después conocerás amigos pero mientras tanto estás en todo tu libre derecho de sentarte con nosotras.—Ella sonríe.
—Monnie, ya veo que llegaste.—Alzo un poco la cabeza, Taylor se acerca hacia nosotras con sus amigas, están disfrazadas de princesas de Disney pero con vestidos cortos y provocadores. Versiones modernas de Bella, Blanca Nieves y la cenicienta.—¿Qué sucede? ¿Te están molestando?—Le pregunta colocando el brazo por encima de su hombro, Monique la mira alzando una ceja.
—No, ni un poco en lo absoluto.—Se aleja de ella hasta que su brazo ya no cuelga de su hombro, Taylor trata de disimular su cara de sorpresa cruzándose de brazos y manteniendo su mirada fija en mi.
¿Creen que tener a la hermana de Shawn de mi lado me traiga ventaja contra Taylor?
—Bueno, es hora de que te dé el recorrido por el instituto junto con mis amigas, espero que no te moleste que ellas nos acompañen así vas conociendo poco a poco las amigas de la novia de tu hermano.—Dice lo último con orgullo.
—Será para otro momento, ya casi inicia mi clase.—Se excusa.
—¿Donde tienes clases?
—En el aula B12.—Le responde a Venus.
—Es en el segundo nivel a mano derecha, ¿Te llevó?
—No gracias, voy sola.—Le responde.—Blair, chicas gracias por la bienvenida, hablamos luego.—Se despide con la mano y comienza a caminar en dirección a la escalera.
—Parece que no le caes bien a tu cuñadita, Taylor.—Digo en un tono de gracia, ella se gira sin responder y se marcha junto a sus amigas.—Pero yo si le caigo bien, de maravilla.
También doy media vuelta para comenzar a caminar hacia mi clase, no les negaré que los disfraces este año están de maravilla, me dolerá muchísimo no ganar el concurso ya que quería comodidad pero si Carter gana el premio tal vez saldré beneficiada ya que dormiré con el tan solo por esa calefacción.
¿Qué creían? ¿Qué me alejaría de él? Lo que sucedió fue por un momento de ira y no puedo alejarme de él ya que aparte de mis amigas y Owen es la única persona en este instituto que tengo de mi lado, no puedo perder eso. Aunque una parte de mi quiere asesinarlo por las marcas no considero que esa escena sea relevante, no les negaré que tuve miedo ya que duré casi dos minutos sin respirar, su mirada estaba dura como sino tuviese miedo a acabar conmigo, como si no tuviese miedo a asesinarme y pensé que no me conviene hacerlo enojar y tampoco estar presente cuando esté enojado.
Al entrar al aula nos dirigimos a nuestro lugar de costumbre, la segunda mesa a mano izquierda, vamos detrás de los nerds que están vestidos de celular, moléculas y virus. ¿Creen que van a ganar? Parecen panqueques rancios y mal hechos. Al llegar a nuestro lugar nos percatamos de que tanto Taylor como sus amigas no han entrado a la clase, suelto un leve suspiro algo cansada ya que no dormí bien anoche por el dolor de cuello y cabeza.
—Blair—Siento un leve toque en mi hombro, me giro para ver a Nick disfrazado del capitán America, vaya, que apuesto se ve con ese disfraz.—¿Cómo estás?
—Me duele un poco el cuello y tengo algunas marcas pero fuera de eso todo bien.—Le digo, asiente con una sonrisa.—Gracias por haberme ayudado ayer.
—No hay de que, cualquier cosa que necesites estoy aquí, ¿Okay?—Asiente en forma de agradecimiento, el maestro hace un ruido con su garganta, vuelvo a colocarme correctamente en mi lugar.
—Buenos días alumnos.—Saluda cortésmente, este es uno de los pocos maestros que me cae de maravilla, es joven, tiene lindos ojos y seguí leí es divorciado sin hijos pero, no me gustan tan mayores y menos maestros.—¿Qué teníamos planeado para hoy?
Taylor y sus amigas entran al aula disimuladamente, el maestro alza una ceja al ver a las tres princesas tratando de entrar sin interrumpir la clase.
—¿Qué teníamos planeado para hoy señorita Adkins?—Ella se detiene en seco, sin que el se dé cuenta rueda los ojos antes de mirarlo con una sonrisa.—Si me dice puede entrar a la clase, sino usted y sus amigas me tendrán que esperar en la dirección por llegar tarde.
Este instituto toma mucho en cuenta la puntualidad, si las clases comienza a las ocho en punto tenemos que estar en el aula faltando cinco minutos así el maestro nos encontrará aquí y el tiempo no se desperdiciará.
—Hoy hablaríamos frente a la clase sobre el libro.
—¿Y como se llama el libro señorita Pearl?—Ella se señala a sí misma.—Si, estoy hablando con usted.
—Fantasmas de la vida pasada del señor Eskretch.—Responde Dianne.
—Bien, como Dianne respondió su pregunta usted me responderá que era el señor Eskretch en su vida pasada.—Le habla a Pearl.
—No lo sé, maestro.—Se encoge de hombros.—No leí el libro.
—¿No lo hizo?—Niega con la cabeza.—Espéreme en la oficina del director señorita Pearl.—Ella suelta un bufido antes de darse media vuelta y volver a salir.
—¿Si lo leíste, verdad?—Le pregunto a Venus en un susurro, ella asiente varias veces.
—Siéntese señorita Dianne.—Ella asiente, Taylor comienza a caminar junto a Dianne y el maestro se defiende frente a ella.—Usted no señorita Taylor, usted me dirá su opinión sobre el libro.
—Creía que lo haríamos por orden alfabético.—Dice en un tono molesto.
—No, me urge escuchar primero la suya.—Sonrió sin mostrar los dientes, esto será bastante divertido.—Si puede llegar 10 minutos tarde a mi clase también puede ser la primera en emitir su opinión, ¿Tiene algo en contra de eso?—Ella niega varias veces con la cabeza.—Perfecto, comience.
El maestro se sienta detrás de su escritorio, todos miramos a Taylor de pie frente a nosotros, ella muerde su labio inferior antes de soltar aire y comenzar a hablar.
—Mi opinión sobre el libro es que deja mucho que pensar, el señor Eskretch al final dice que a pesar de descubrir quien era en su vida pasada los fantasmas seguían ahí detrás de él, persiguiéndolo entonces considero que leer el libro te deja más dudas que preguntas pero de igual forma es entretenido.—Frunzo el ceño tratando de interpretar lo que acaba de decir.
—¿No logró interpretar el final del libro?—Ella niega con la cabeza.—Gray, pase al frente y colóquese al lado dela señorita Adkins.—La mirada de todo lo estudiantes se centra en mi, con cuidado me levanto de mi lugar y camino hacia el frente, Taylor me da una corta mirada sobre su hombro antes de incorporarse correctamente.—¿Puede hablarme del libro?—Asiento.—Genial, comience.
—Haciendo una pequeña retroalimentación recordemos de que trata el libro.—Comienzo.—El señor Eskretch es un escritor de los años cincuenta, al morir un familiar que no conocía lo contactan desde Inglaterra diciéndole que heredó una vieja mansión fuera de la ciudad. Cuando llega a Londres se percata de que la vieja mansión es suya, decide quedarse hasta encontrarle un comprador ya que le urgía el dinero para publicar la última obra, pero en su primera noche en la casa comienzan a escucharse voces, al levantarse ve siluetas o mejor dicho fantasmas, el no tenía miedo, en cambio quería saber quiénes eran y que hacían ahí, creía que eran sus familiares desconocidos que no querían su presencia en la casa.
—¿Y después?
—El señor Eskretch contrató una médium, ella le dijo que los fantasmas no tienen nada que ver con la mansión, que son fantasmas de su vida pasada.
—¿Y qué era el señor Eskretch en su vida pasada?—Me pregunta el maestro.
—Era el vengador del rey, el asesinaba a todo aquel que el rey ordenaba.
—Bien.—Responde.—¿Y por que lo perseguían?
—Para atormentarlo por haberlos asesinado ya que el se había suicidado por no soportar las voces de su cabeza.
—¿Logró entender el final del libro?—Asiento.
—Al final del libro, después de pedirle perdón a los fantasmas por haberlos asesinado ellos aún no se iban, seguían detrás de el, entendí que el señor Eskretch sufría de esquizofrenia, por eso las alucinaciones y las voces en su cabeza.
—¿Escuchó a la señorita Gray?—Le pregunta a Taylor, ella asiente.—A eso le llamo realizar bien un trabajo, tiene una D señorita Taylor, la próxima vez que llegue tarde a mi clase no entrará por el resto del año, siéntese.—Le ordena, el maestro me mira fijamente.—Tiene una A señorita Gray, como siempre nunca me decepciona.—Me guiña el ojo.
Con una enorme sonrisa vuelvo a sentarme en mi lugar, la verdad leí y analicé bien la obra, no les negaré que es bastante compleja, extraña y diferente. Al inicio creía que si, que los fantasmas si existían pero al leer el final me di cuenta de que todo era un invento de su propia mente, se supondría que si querían un perdón iban a descansar en paz pero no, ya que ni siquiera había una vida pasada, y la mansión en realidad era el manicomio a donde fue envidiado, sin duda una de mis obras favoritas.
Carter.
Busco a Blair con la mirada en el comedor, me gustaría decirle que junto con los chicos posiblemente ganemos la competencia al mejor disfraz porque somos los avengers y vamos, ¿A quien no le gustan los avengers? Me acerco a la mesa de las chicas donde hay una desconocida al menos para mi, es de piel morena, tiene un largo y lacio cabello n***o, no está disfrazada en cambio parece disfrutar mucho llevar el uniforme.
—Hola chicas, ¿Saben donde esta Blair?—Les pregunto, ellas se miran unos segundos entre sí.—Disculpa, soy Carter Hayes.—Le extiendo mi mano a la chica, ella la sacude con una sonrisa.
—Soy Monique Simons.—Se presenta.
—¿Eres nueva? No te había visto nunca aquí.
—Si, es la hermana de Shawn.—Alzó una ceja.
—¿Él también conoce a mi hermano?
—Todos los amigos de Blair son nuestros amigos.—Le respondo y asiente conforme con mi respuesta.
—A Carter lo verás mucho cerca de nosotras.
—Imagino que es el mejor amigo de Blair.—Niego con la cabeza.
—Estamos saliendo.—La retractó.
—Wow, no sabia que Blair salía con alguien.—Dice.—Bueno, de igual manera hacen muy bonita pareja.
—Aún no son pareja pero gracias.—Venus responde por mi.—Pero, supimos que Taylor es la novia de tu hermano.
—Mmm, si.—Toma un poco de su soda.—Ella no me cae muy bien que digamos.
—¿Por qué?—Le preguntó.
—La siento como falsa pero, en fin.—Sonríe.—Blair fue al baño, dijo que volvería en un segundo.
—¿Me buscaban?—Doy medio giro y esta de pie detrás de mi, lleva una corta falda negra, un abrigo cuello de tortuga y otro abrigo encima más unos lentes oscuros.
—Si, quiero hablar contigo.—Hace una mueca con sus labios y asiente.—Un placer conocerte Monique, bienvenida al instituto.
—Gracias.—Sonríe.
Blair comienza a caminar y la persigo, ambos salimos de la cafetería, bajo mi mirada a sus piernas y por ahí mismo miro su trasero, esa falda tan corta y ajustada me están dando ganas de levantársela y follarla en cualquier rincón libre del instituto, el poder que ella tiene sobre me vuelve loco, me saca de mis cabales, me enoja.
Nos detenemos frente al armario de los conserjes, para nuestra sorpresa no tiene llave, ambos entramos y cierro la puerta detrás de mi, ella se cruza de brazos recostándose de la pared lisa.
—Quiero pedirte disculpas, el enojo me nublo la vista y no se, no estuve consciente de lo que hacía. No quiero que te alejes de mi u algo...—Ella muerde su labio inferior. —No quiero hacerte daño, nunca he querido eso siempre he querido ser lo mejor para ti.
—Dijiste que fue enojo, ¿Verdad?—Asiento.—Por primera vez en años tuve miedo, te tuve miedo a ti.—Bajo la mirada.—Tu mirada estaba vacía, como sino tuvieses miedo a causarme daño.
—Me he enojado antes pero nunca me la desquite así, solía golpear la pared o ir a boxear, el baseball también me ayuda pero...
—Bien.—Me interrumpe.—Imagino que quieres seguir conmigo pero...
—¿Pero?
—Pero no quiero que esto suceda de nuevo.—Baja el cuello de tortuga, la marca de mis dedos están en su cuello, marcas moradas e imagino que deben de doler mucho.—Ve a terapia del control de ira, lo necesitas.
—Vamos Blair, no necesito eso.—Le respondo.—Solo trata de no hacerme enojar y...
—Ya no es por mi, Carter.—Responde.—Trató de cuidar a las futuras chicas que salgan contigo.—Dice haciendo referencia al día que dejemos de estar juntos.
—¿Y qué propones?—Le pregunto cruzándome de brazos.
—Ve a terapias del control de ira, habla con el terapeuta de la escuela, con tu entrenador o no se. El punto es que tomes cartas en el asunto y debemos juntarnos para planear nuestra campaña como rey y reina del baile.
—¿Rey y Reina del baile?—Asiente.—Creí que no lo querías ser este año.
—Al inicio no quería pero somos la pareja más sorpresiva de todo el año escolar.—Responde.
—Si eso es lo que quieres, esta bien.—Me encojo de hombros.—¿Y si convertimos eso en una cita?
—Sabes que no me gustan las citas.
—En cambio con Shawn si tuviste una.—Le digo.
—Sabes que es por mi venganza.—Responde.
—Siento que te gusta.
—Sientes mal.
—Pues dame una oportunidad, sal conmigo y demuéstrame que yo soy el que está mal.—Le ruego, ella lo piensa unos segundos.
—Carter, no.—Suelto un suspiro frustrado.—Y ya olvida eso, iré a almorzar algo. Espero que ganes el concurso así podré dormir con las chicas en la cabaña.
—Si, esperemos.—Hago una mueca. —¿Dormirás en la misma habitación conmigo, verdad?—Ella asiente varias veces.—Okay.
—Debo irme.—Se acerca a mi para darme un beso pero se queda helada, mueve su cabeza de un lado a otro antes de alejarse nuevamente.—Lo siento yo..
—¿Por qué no me besaste?
—Aún tengo el recuerdo tuyo mientras me ahorcabas.—Es lo último que dice antes de salir del armario y dejarme solo.
Mierda, mierda, mierda, mierda.
Shawn.
Tomo todo el cabello de Taylor entre mis manos para que se le haga más fácil practicarme sexo oral, se atraganta con mi m*****o un par de veces, muerdo mi labio inferior intentando no venirme en mi auto, mierda. Ella se aleja de mi, con su mano libre limpia la saliva que está a cada lado de su boca, suelta un suspiro leve, quito mi mano de su pelo y me subo el pantalón. Sus ojos tiernos se centran en mi, se acerca un poco dándome un beso corto, paso ambas manos por mi rostro tratando de sacármela de la cabeza.
Tratando de sacarme a Blair.
¿Por qué sigo pensando en ella? Estoy con mi novia y ella...Y ella reina en mis pensamientos.
—¿Estás bien?—Asiento.—Mmm, creo que no le caí muy bien a tu hermana.
—Monique es un hueso duro de roer.—Le digo excusándome.—Dale tiempo.
—Al parecer no es muy duro, se está haciendo amiga de Blair Gray.
—¿Quién es ella?—Le preguntó actuando como sino la conociera.
—Es la hija del dueño del instituto, eso ya te lo ha la dicho.
—Si, ¿Es malo que se haga su amiga?
—No, bueno si.—Se retracta.—Es que Blair es todo lo opuesto a mi, ella es mala, es despiadada, no le importa dañar a los demás con tal de lograr eso que quiere.
—¿Te ha dañado a ti?—Pregunto con curiosidad.
—Creo un consejo estudiantil para que así necesite la aprobación de ella para poder realizar algo en el instituto. —Alzo ambas cejas.—Desde pequeñas siempre hemos sido rivales.
—¿Y eso por que?
—Siempre peleábamos por las cosas y ella me ganaba y aún me sigue ganando aunque yo le haya quitado la presidencia siempre está un paso más adelante que yo.
Sabia que Blair era mala pero no imaginaba que a ese nivel, o sea que ella si conoce a Taylor aunque no debe ser sorpresa ya que ambas estudian en el mismo instituto y como quien dice era de esperarse.
—Algo en lo que no le quitó méritos es que es muy inteligente, la más inteligente de la clase.
—¿Y eso te sorprende?—Asiente.
—¿No has leído libros sobre adolescentes?—Niego con la cabeza.—La chica mala siempre se concentra en ser mala pero ella, ella domina todos los ámbitos.
—Habla como si la admiraras.
—Una pequeña y secreta parte de mi lo hace.—Confiesa.—Nunca terminaré de comprenderla, siempre tiene una carta bajo la manga, me reuniré con el consejo para ver si aprueban que puedas concursar como rey del baile.
—Sabes que no me gustan esas cosas.—Ruedo los ojos.
—Vamos amor, no estaría de más.—Se encoge de hombros.
Lo mejor sería que no me entrometiera en la disputa de Blair y Taylor. Es mejor mantenerme al margen y actuar como que no se nada al respecto, ya que me atrae y bueno, en el fondo es buena chica.
Muy pero muy en el fondo, lo es.
—¿Y hablaste con tus padres sobre lo de acompañarte a la cabaña?
—Si, aceptaron.—Sonrió feliz, tres días follando con Taylor en una cabaña en medio de la nada.—Quería la de oro pero Carter y su manada de imbeciles la ganaron ya que se disfrazaron de avengers.
—Que perfecto disfraz.—Le digo y rueda los ojos.—Te amo Tay...
—Yo te amo mas.—Responde dándome un corto beso.
Te creo, me amas más.
Porque de los dos yo soy el que te está fallando.