Shawn.
Después de no haber dormido cuidando a mamá y pensando a que lugar llevaré a Blair al final me decidí por el parque al cual me llevaban mis padres cuando era niño, de ahí tengo los mejores recuerdos de la infancia junto a Monique, recuerdo cuando ambos nos caímos de los columpios y nuestros padres creyeron que nos habíamos hecho daño, todo el mundo se nos quedó mirando ya que después de asustarlos los dos comenzamos a reír y ellos también, apuesto que creyeron que estábamos locos si, totalmente locos. Extraño esos días donde era tan feliz y no lo sabia, en ese instante tenía a papá, tenia a mamá en perfecta salud y vivía mi vida sin preocupaciones, muchas veces me pongo a pensar en lo mucho que cambian las cosas a través de los años.
Estoy de pie frente a la casa de Blair, hace 5 minutos le dije que ya estaba aquí afuera y ella aún no ha salido. Soy un hombre demasiado puntual y siempre que alguien tarda en aparecer me da ansiedad, detesto esperar por las personas. Suelto un suspiro de alivio al verla cerrar la puerta, lleva unos pantalones negros, una camiseta blanca y unos tenis blancos con rayas negras, su cabello está suelto detrás de su espalda, ella comienza a caminar a paso rápido hasta llegar hacia mi.
Extiende su mano y le doy una leve sacudida, sonríe sin mostrar los dientes, saco el pañuelo que está en mi bolsillo trasero y se lo muestro, ella alza una ceja confundida mientras se queda mirándolo fijamente, extiende sus manos hacia adelante como si fuese a arrestarla.
—No se que delito cometí pero lléveme con usted señor oficial.—Ambos comenzamos a reír, ¿Por qué se ve tan linda cuando sonríe?
—No son para tus manos, son para tus ojos.
—¿Mis ojos? ¿Me llevarás a un lugar secreto o qué?
—Es una sorpresa, en el camino te iré dando pistas sobre el lugar a donde te llevaré.—Asomo mi cabeza sobre su hombro y veo a sus dos amigas salir riendo de su casa. ¿Vendrán con nosotras o que? Es una cita para dos, chicas.—¿Vendrán con nosotros?
—¿Qué? No, ya se van.—Sonrió aliviado en mis adentros, ¿Por qué no quieres que vengan con nosotros, Shawn? Pregunta mi subconsciente.
"Hay menos probabilidad de besarla si sus amigas están ahí."—Se responde a sí mismo.
Las chicas se acercan hasta llegar a nuestro lado, ambas me saludan con sus manos sin emitir ninguna palabra hacia mi, simplemente hablan con Blair y yo, yo me limito a ver en cambio a no escuchar, no creo que lo que hablen sea de interés mío, ¿O si?
—¿Y como sigue tu madre?—Salgo de mi trance al escuchar la voz de una de ellas.—Shawn.
—Bien, esta mucho mejor, gracias por preocuparte.—Le respondo a la que parece ser Lea.—Bueno, es hora de irnos Blair.
—Si, cierto.—Responde Lea.—Tienen una cita así que si, márchense.—Toma la mano de la otra chica.
—Ya no les quitamos más tiempo, adiós.—Responde antes de comenzar a caminar en dirección a otro auto.
—Date la vuelta.—Le digo, ella lo duda unos segundos antes de girarse, paso el pañuelo sobre su cabeza y lo pongo sobre sus ojos, con cuidado hago un nudo no muy ajustado pero si que le imposibilite ver. Agarro ambos lados de su cuerpo y la giro lentamente.—¿Puedes ver algo?
—No, absolutamente nada.—Me responde sin borrar la sonrisa de su rostro, abro la puerta del auto.
—Vámonos.—Tomó su mano y con cuidado la ayudó a entrar en el auto. Cuando al fin está correctamente sentada tomo el cinturón de seguridad, me quedo unos segundos frente a ella mirando detenidamente sus carnosos labios, aunque su respiración esté justamente dándome en el rostro creo que tengo una excelente vista de ellos.—¿Sucede algo?—Pregunta sacándome de mi trance, muevo la cabeza de un lado a otro tratando de volver a la normalidad.
—No, no pasa nada.—Terminó de colocarle el cinturón de seguridad y cierro su puerta. Pasó una mano por mi cabeza, doy media vuelta por la parte delantera del auto, abro la puerta, el cuerpo de Blair se sobresalta en señal de susto, ríe un poco y yo también hago lo mismo.
—Lo siento, me asusté.
—No te preocupes.—Le respondo, entro al auto, cierro con cuidado la puerta antes de encender el motor y comenzar a conducir. Quiero encender la radio pero al mismo tiempo quiero hablar con Blair, en cuestión de segundos mi cerebro me lanza una idea, una perfecta y excelente idea.
—¿No me dirás a donde iremos?—Pregunta curiosa.
—No señorita pero le tengo un juego bastante entretenido que se que lo disfrutara.—Aprovecho que el semáforo esta en rojo y saco el teléfono de mi bolsillo trasero, la pantalla me muestra varios mensajes de Taylor pero decido ignorarlos, me giro un poco colocando el teléfono en el suelo de mi asiento trasero.
Ahora no Tay, estoy ocupado.
—¿Cual juego es ese?
—Por cada tres cosas que me cuentes acerca de ti te diré una una pista.—Vuelvo a colocar el auto en movimiento.—¿Aceptas?
—Mmm, si.—Responde dudosa.—A ver.—Mantengo mi mirada en el camino aunque me mate la curiosidad de ver sus gestos confusos.—Primera, no tengo color favorito.
—¿Es en serio? ¡Todos tienen un color favorito!—Le digo bastante asombrado, ¿Por qué diablos no tiene un color favorito?—El segundo, vamos.
—Soy alérgica a los perros, gatos y al polen.
—¿Polen? Wow, eso si es un dato bastante importante y curioso.
—Y por último pero no menos importante prefiero las faldas en vez de los pantalones.—Giro unos segundos para verla sonreír.—Entonces, ¿Cual es la pista?
—Estaremos en un lugar concurrido por personas pero solamente van en el día.
—Mmm, aún no adivinó a dónde vamos.
—Pues, si tres cosas más y tal vez la segunda pista te ayude.
—Prefiero mil veces las películas de acción a películas románticas, el amor es realmente asqueroso.
—No, no lo es.—Le digo.—Pero no hablaremos acerca de eso, a ver. Faltan dos.—Le respondo, giro hacia la izquierda así que casi llegamos al parque.
—Detesto la lasaña y me considero bastante competitiva.—Aplaude.—A ver, mi otra pista.
—Hay juegos.
—¿Qué tipo de juegos?—Pregunta, detengo el auto en el estacionamiento y el parque nos queda justo al frente. Acerté al decir que a esta hora estaba totalmente vacío.—Nos acabamos de detener, ¿Me puedo quitar la venda?
—No.—Apagó el motor del auto y hace un puchero.—¿Cual es tu juego favorito de los parques?
—Sin duda alguna el tobogán.—Forma una enorme O con sus labios, toma el pañuelo entre sus manos y se lo quita.—¡Un parque!
—¿Vamos?—Asiente quitándose el cinturón de seguridad.
Bienvenida a nuestra segunda cita Blair Gray.
Carter.
Introduzco las llaves de mi auto en mi bolsillo trasero, para mi beneficio el auto de Lea esta en la entrada de su casa. El hermanastro de Blair si así se le puede llamar a aquel chico me dijo que ella salió con las chicas y como ella no contesta mi celular imagino que esta enojada porque no quise follar este fin de semana, quería que entendiera que el primer partido de la temporada es mañana, que necesito tener energías y estar totalmente concentrado en el pero al parecer no se lo tomo muy bien ya que no me habla desde ayer.
Al llegar al pórtico tocó la puerta con mis nudillos varías veces, dentro de la casa se escuchan unos cuantos murmullos pero no logro distinguir las voces, tal vez se enoje conmigo por venir hasta aquí pero en serio quiero verla, la extraño y eso que la vi por última vez ayer aunque casi no hablamos. Toda la escuela se enteró de que estamos saliendo y en ese todos también están incluidos los profesores, el entrenador me llamó ayer mientras estaba practicando para decirme que espera que ella no sea una distracción, le dije que no pero en mis adentros estoy consciente de que lo es, de que es una grande. La puerta se abre dejándome ver a Lea y a su lado una Venus, ¿Donde esta Blair?
—Carter, que sorpresa verte aquí.—Dice confundida.—¿Qué sucede?
—Vengo a ver a Blair, su hermanastro me dijo que ella estaba aquí con ustedes.—Ambas se miran entre sí.—¿No está aquí?
—Mmm no, se acaba de ir.—Responde Venus rápidamente. Ambas están actuando bastante extraño.
—¿Se acaba de ir o nunca estuvo aquí?—Les pregunto tratando de que me digan la verdad.—Chicas...
—Tiene una cita con Shawn.—Alzó una ceja ante la confesión de Venus, ella lleva ambas manos a su boca ya que al parecer se le salió tal confesión.
—¡Venus!—Le regaña Lea.
—¿Tú sabias eso?—Le pregunto molesto, ella lame su labio superior.—Pues claro que si, es tu mejor amiga.
—Sabes que lo hace por su venganza.
—Si, su absurda venganza.—Hago una mueca con mis labios.—¿Al menos saben si ira a verme mañana al partido?
—Sabes que siempre va por órdenes de su padre.—Se encoge de hombros.
—Hablamos mañana chicas.—Lea sonríe antes de cerrar la puerta.
Mis manos caen a cada lado de mi cuerpo, estoy bastante enojado. Ella está en una maldita cita con el y no conmigo, conmigo ni siquiera quiere tener una puta cita o simplemente salir pero de repente llega este idiota y me la está quitando sin darse cuenta. ¿Qué mierda tiene Blair en la cabeza? Le permite tener una cita con ella, con mi chica si, con mi chica porque ella es mi maldita chica desde el momento que me beso en esa maldita clase de filosofía.
Al entrar al auto golpeó varias veces el volante con mis puños, estoy enojado, estoy bastante enojado y ella tendrá que explicarme mañana ya que no creo que haya salido con el por la maldita venganza. Juro que si siente cosas por Bruno me las va a pagar.
Y me las va a pagar bastante caro.
Blair.
No les negaré que me sorprendió mucho que Shawn me trajera al parque al cual solía venir con sus padres y su hermana cuando era niño. Mientras el se ha subido en casi todos los juegos yo me he mantenido neutra en el tobogán subiendo una y otra vez sin cansarme, siempre he considerado que el tobogán es el mejor juego de los parques, en un momento estas en la cima y en el otro estás abajo, no hay un equilibrio ya que o subes o bajas. Tiene una cierta similitud con la vida en general o al menos, con la mía.
Shawn se coloca al final del tobogán, subo mis brazos hacia al aire, al bajar mi cuerpo es detenido por el suyo, llevo mi mano a su mejilla dándole una leve caricia con mi pulgar, sus manos se colocan a cada esquina del tobogán mientras nos quedamos mirándonos fijamente unos segundos. Creo que estoy comenzando a disfrutar mi venganza y los momentos a su lado.
Espera, ¿Qué dije? ¿Momentos a su lado? ¡Blair reacciona! No hay momentos a su lado, solo son cosas que suceden a causa del destino para que fluya tu plan porque al parecer el también quiere venganza.
No les voy a negar que disfrute nuestro viaje en auto, le conté cosas de mi que solo mis mejores amigas saben, no suelo ser muy abierta con la gente, me gusta que la imagen que tengan en la cabeza sobre mi sea despiadada, engreída y malévola, no más ni menos.
—¿Qué tanto piensas?—Me saca de mi trance, vuelvo a concentrarme en sus ojos marrones.—¿Blair?
—En nada importante, gracias por traerme aquí.
—¿Te trajo recuerdos de la infancia igual que a mi?—Suelto un suspiro antes de abrirme con el de nuevo y esta vez, voluntariamente.
—Nunca jugué cuando era niña.—Frunce el ceño.
—¿Qué? ¿Y eso por qué?
—Mi mamá decía que era una dama jamás ensucia su ropa por jugar así que no me permitía subirme a ninguno.—Bajo la mirada.
—Por eso tú emoción al subir al tobogán.—Asiento.—¿Y te gustó?
—¿Qué cosa?
—El tobogán, Blair.—Asiento volviéndolo a mirar.
—Es divertido.—Me encojo de hombros.
Siempre que mamá me llevaba al parque me enseñaba los juegos en cambio no me permitía subirme a ninguno, me decía que debía comportarme como una dama y simplemente ver a los demás disfrutar mientras me sentaba a escucharla hablar con sus amigas toda la tarde. Nunca me opuse a lo que ella pedía ya que su control sobre mi era algo asombroso, recuerdo que mi padre quería inscribirme en deportes pero ella decía que yo tenía que aprender cosas más importantes que patear un balón, aunque ella tampoco me enseñó mucho que digamos.
Siendo totalmente honesta me enseño más cuando se fue que cuando estuvo a mi lado. Ella es la primera y única razón por la cual no quiero tener hijos ya que siento que seré idéntica a ella y no me refiero a abandonarlos para largarme a otro continente, sino siendo estricta, exigente y molesta porque si, también era bastante molesta.
Considero qué hay muchas cosas que hablar con mamá pero, mamá no está aquí para hablar sobre esos temas con ella. Creo que ver a Shawn con su madre despertó el sentimiento en mi de querer a la mía de vuelta pero en vez de tenerla a ella tengo a un padre comprometido con la ex abogada de su ex esposa y a su hijo viviendo bajo el mismo techo y lo sé, se escucha como una mala película de comedia que no tendría ninguna nominación a un premio y mucho menos a un Oscar.
Pero considero que es mi vida y la debo de aceptar así, siendo yo sin cambiar por nada ni por nadie.
Mucho menos por Shawn.
—No tuviste una infancia igual a la mía.
—No todos tienen infancias iguales, pero al menos me gusto la mía.
—¿Y por que te gusto?
—Porque me hizo diferente al resto.