— Yo siempre fui la pecosa bonita y piernudita, la niña mimada de sus papis y terminé convertida en una egoísta que nunca fue capaz de sentir nada por nadie, yo solo sabía exigir “Me tienes que dar, o hacer lo que te pido, porque soy tú hija o porque soy la bonita, la que te gusta” — Volteó a ver a Adrian y le dijo — Contigo fui más allá con mi orgullo y estupidez, ya que contigo la idea era “¿Me quieres coger?, ¡Compláceme!” ¿Y qué pasó? … Murió mi orgullo y me enamoré de ti, así de simple Adrian se acercó para darle un amoroso beso en la boca, después le sonrió y ella preguntó — ¿Por qué quieres que lo hagamos? — Yo sé que es una perversidad, que estoy mal de la cabeza, o lo que quieras. Pero, el día en que te arrodillaste en la orilla de la cama ofreciéndome las nalgas diciéndome “S

