—Gracias Alonso —respondo. —Fue todo muy rápido, quiero que tengamos tiempo de compartir, conversar, siento que podríamos tener una amistad ¿No creen? —Si, quiero decirte algo Betty, danos unos minutos, Alonso, es algo de chicas, ya volvemos. Aparto a Betty para conversar un poco, estoy tan en shock que no proceso las cosas en tiempo real. —A ver si entendí. —Dime. —Ese es Alonso el amigo del italiano de aquel restaurante ¿No? —¡Si! —Trabaja aquí ¿No es así? —Cierto. —Por lo que veo está interesado en ti. —No creo, pero no es gran cosa. —¿Ha dicho algo de su amigo? Sería penoso verlo aquí, tendría mucha vergüenza. —No ha dicho nada, pero podemos preguntar. —¡No! Tal vez lo mejor sea irnos. —¿Por qué? Necesitamos trabajo al menos para ti y me dices que es urgente que la comi

