Capítulo 22 —12:27 Narrador: Lucía tuvo, por primera vez en días, una jornada sin sobresaltos. Después de ese encuentro en la cocina; Rodrigo desapareció. No lo vio ni una sola vez. No cruzó su mirada. No escuchó su voz. No sintió esa incomodidad punzante que él generaba solo con existir cerca. Y ella, que había empezado la mañana con un nudo en el pecho, respiró. Por fin. Mónica se dedicó a cerrar detalles del menú. Lucía probó bocaditos dulces y salados, dio opiniones, escuchó sugerencias y hasta sonrió. De hecho, la sonrisa salió tan fácil que le dio miedo. Porque esa paz… era demasiado artificial, demasiado conveniente, demasiado ligera para no tener un precio. Sin embargo, a medida que avanzó el día, Lucía sintió que la vida volvía a carriles conocidos. Organización de boda. In

