Eduardo Después de varias horas de vuelo por fin llegamos a California, Luciano está más que feliz, me invitó a salir, pero realmente estoy cansado, reservamos una suite para ambos, quedamos en que no llevaríamos mujeres a nuestro espacio, espero lo respete, por qué este es un picaflor y rompe corazones. *En que tanto piensas Ed, no me digas que ya te arrepentiste de quedarte encerrado como una damisela* Dice con burla, yo blanqueo los ojos para luego entrar a mi habitación. *Si que estás susceptible amigo mío, salgamos y verás que toda esa mala vibra se te irá y regresará el sensato y alegre Ed a ti* grita desde la sala, yo decidí ignorarlo. Después de darme un buen baño, veo la hora, son casi las 11 de la noche, voy a buscar a Luciano, pero no lo encuentro por ningún lado, al parece

