¡Sé mi amante!

1989 Words
Después de aquel día me undi aún más en la tristeza, de solo imaginar cómo deberían estar juntos ahora mi corazón se desgarraba, no sentía ni fuerzas ni ganas de siquiera levantarme de la cama, Yira intentaba hacerme olvidar con sus pláticas y si por ratos funcionaba, pero cuando la soledad llegaba con ella las lágrimas, la rabia, la decepción y el abandono. Me estaba hundiendo, tenía que aceptarlo, y al saberlo me decía a mi misma que no podía permitirlo, que debía ponerme de pie y avanzar, pero no podía, los recuerdos me llegaban de golpe y no podía olvidar cuando aún me sentía tan herida. Pero mientras yo seguía como una tonta sufriendo Samuel siguió su vida, en las páginas de sociales, de finanzas, de Internet en todas ellas él se aparecía con Sandra de la mano como una pareja de enamorados y cuando le preguntaban por mi solo decía “ya no estamos juntos”. Después de un mes todo seguía igual, con la única diferencia de que Yira me había convencido de ayudarla en su negocio de remodelación de condominios, era pequeño pero parecía tener un buen futuro, al menos allí me distraía y mucho. 《El dueño de la constructora Eisth ha vuelto al país, como ganador del premio a la excelencia consagrándose como el más exitoso este año》 Al fondo se escuchaba la TV mientras yo terminaba de hacer los cambios al boceto de una propiedad. —¡Qué guapo está! se ha convertido en un hombre realmente sexi y muy imponente, uno así es justo lo que necesitas Maya —Escuche a Yira balbucear mientras yo le entregaba el trabajo terminado. —¿De quién hablas ahora Yira? —Le cuestioné. Ella era una chica amante de su libertad, enemiga del compromiso y enamorada de un buen sexo y cero complicaciones. —Pues de Hunther, recuerdas lo escuálido y ñoño que era en la universidad —Tomé asiento para ver la figura masculina qué reflejaba en la pantalla. Y si tenía que aceptarlo, había cambiado bastante, su delgadez ya no estaba ahora era un cuerpo musculoso uno que se notaba bien trabajado, su rostro lucía estoico, pero su belleza era evidente, sus cejas pobladas color marrón, al igual que su cabello, sus labios gruesos y rosas y aquella mirada castaña penetrante, tan penetrante que a través de esa pantalla parecía que estaba revelando tus más oscuros secretos. —Le ganó el premio a Samuel este año también, es muy bueno en su trabajo…. Samuel debe estar que no lo calienta ni el sol —Comenté en tono bajo. —¿Lo habías visto en estos años? —me cuestionó al ver que no me sorprendió verlo. —Sí, en algunos eventos pero no hablamos ni una vez….. Yo me enfoque en Samuel y en ignorarlo por el solo hecho de que Samuel no lo soporta, es su mayor competencia. —Pues si fuera tú me pongo lo más sensual que tenga en mi guardarropa y me aparezco en esa empresa y hago lo posible por seducir a Hunther Eisth —Sonreí mientras negaba —Imagina la cara de Samuel su hermosa e inteligente esposa ahora en una relación con el hombre que más odiaba, eso sería darle un golpe en donde más va a dolerle, su orgullo. —Sería épico, de seguro le daría un infarto, odia a Hunther…. —Entonces hazlo Maya, ve donde ese hombre y déjate llevar —Volví a negar. —¿Qué esperas que diga? Hola Hunther disculpa haberte ignorado por años pero ahora que me pusieron los cuernos te gustaría tener una relación conmigo. No estoy tan desesperada Yira —se encogió de hombros al escucharme. —Podría funcionar, él está soltero hace un tiempo, tuvo una relación fallida, los dos podrían sanar juntos…… 《Otro que ha llamado mucho la atención es Samuel Green, después de la reciente noticia de su separación con Maya Ree, se le ha visto muy feliz con esta nueva chica, según dicen la relación va viento en popa y que ella parece haberle dado lo que su ex esposa no quiso darle un hijo》 Deje de escuchar a Yira para enfocarme en lo que decían ahora en la TV. 《Según fuentes oficiales la chica está embarazada cosa que el Arquitecto Green ha buscado por años, hasta se dice que Maya se práctico un aborto hace unos meses lo que causo la separación…..》 Trague con dificultad, no solo me había engañado, sino que se atreve a decir que me hice un aborto para justifcar la presencia de Sandra a su lado y ahora ella está embarazada, esto era el colmo de la humillación, prefirió dejarme como una maldita a que todos supieran que él me había sido infiel. —Maya no les prestes atención a esos chismes, no dejes que te afecte —Dijo Yira mientras me daba un abrazo al notar mi malestar. —¿Yira tu tienes algún tipo de contacto con Hunther? —se separó de mí con interrogante —¿Lo tienes? —A veces nos saludamos por r************* , ¿qué estás pensando? —Me cuestionó con una sonrisa. —Samuel quiere dejarme como una maldita frente a todos, pues voy a enseñarle lo maldita que puedo ser —Le di una mirada de seguridad —Lo haré suplicar por misericordia eso te lo prometo. Punto de vista Hunther Volví después de casi medio año, no se podía dejar tanto tiempo en el abandono a tus negocios y menos si ellos generan tantos ingresos. La competencia era mucha y debo decir que la mejor sobre todo la que ofrecía Samuel Green, bueno más bien Maya su esposa, a mí no podía engañarme sabía de sobra que todos esos proyectos eran obra de ella, conocí su forma de trabajar en la universidad y Samuel la verdad no era tan brillante. La verdad no lograba entender cómo es que ella acepto estar bajo la sombra de ese tipo, uno que solo estuvo robando sus triunfos, supongo que el amor es ciego como dicen y Maya estaba más que ciega, debería ser así para aun seguir al lado de un hombre que no le tenía el más mínimo respeto. Por segundo año consecutivo volvi a ganar el premio a la excelencia, Samuel como siempre por más que Maya ponía en sus manos proyectos innovadores y exitosos él no era capaz de explotarlos como se debía, yo estaba completamente seguro que si esos premios los hubiese disputado con ella personalmente no hubiera ganado, ella tenía un talento envidiable, y aunque yo también era bueno ella lo era aún más, tenía que admitir aquello, de no haberse retirado sería la reina del negocio. Después de salir de una reunión y dejar algunas cosas en claro me encerré en mi oficina a revisar otro grupo de informes y posibles proyectos, una llamada me hizo despegar los ojos de las páginas en mis manos, al ver que era Yira me sorprendió pero aún así respondí con amabilidad. —Esto si que es una sorpresa, no me digas qué deseas verme —Le cuestioné con picardía. —No lo negaré, te vi en televisión y debo decir que estás como quieres —Sonríe por su respuesta. Así era ella directa y a mi me gustaba su amistad. —¿Quieres un poco de eso Yira?—Le cuestioné. —Yo no, no eres mi tipo —Respondió con seriedad —Pero se de alguien que quiere verte y espero que la recibas, sé que te gustará verla —Frunci el ceño al oírla. —¿Quién? —Cuestioné en tono seco. —Maya Ree, y no te hagas él de rogar qué yo sé mejor que nadie lo que ella provoca en ti. No por nada preguntas por ella cada vez que hablamos —Sonreí con mucha sorpresa al escuchar aquel nombre. —Cuando vendrá, le estaré esperando —Rio a través de la línea. —Llegará en una hora y Hunther es tu momento más te vale no desaprovechar la oportunidad. Me recosté contra el asiento de cuero, mientras sonreía como idiota y mi corazón bombeaba desenfrenado como un adolescente el cual vería a su enamorada. Maya Ree vendría a verme aquella hermosa mujer de ojos azules que movía todo bajo mis pies de solo verla, me intrigó mucho su visita pero una cosa era segura no importa el motivo mi respuesta era sí, siempre seria sí. Con esa determinación me enfoque en terminar mis asuntos y justo como dijo Yira una hora después mi secretaria anunciaba su llegada, suspire mientras le indicaba dejarla pasar, me alegre al verla pero eso no iba demostrarlo, seguí en el mismo sitio con la mirada fija en el monitor. —¡Buenas tardes! —Saludo. Trague con dificultad al escuchar su voz, no podía creer que después de tanto me seguía haciendo sentir así, vulnerable. —Maya Ree es una sorpresa verte aquí —Le saludé mientras le indicaba sentarse —¿En qué puedo ayudarte? Se removió incómoda y puede ver la duda en su mirada, silencio se hizo en mi oficina mientras yo la observaba con atención, acción que pareció ponerla nerviosa. —Yo….. No debí venir —Dijo en tono de disculpa —Siento haberte hecho perder tu tiempo, adiós Hunther. Dijo y sin más se puso de pie con toda la intención de irse, sentí un poco de decepción, solo se iría así, pero recordé lo que dijo Yira y entonces la detuve. —Creo saber el motivo de tu visita —Se detuvo al escucharme —Tu esposo te engaño, te robo tu trabajo y tus éxitos y ahora se pasea por todas partes con su amante mientras a ti te hace ver como una maldita desquiciada —Vi su cuerpo tensarse y sus manos volver puños —Lo que sea que viniste a pedir la respuesta es sí, solo dime como quieres hacerlo —Se giró de golpe y me observó un tanto insegura. —¿La respuesta es sí? Ni siquiera sabes que te voy a proponer —Me cuestionó con nerviosismo. —Quieres arruinar a Samuel y yo me apunto. ¿Qué deseas de mi Maya? —Quiero —aclaró su garganta mientras parecía darse ánimos para hablar, después de varios suspiros solo lo dijo —¡Se mi amante Hunther Eisth! Escuche atento su propuesta y mientras ella se removió nerviosa y atenta a mi respuesta yo sonreí para mis adentros, la linda Maya Ree, la que parecía no notarme ahora me proponía ser su amante, esto sería divertido y sobre todo satisfactorio, aunque ella sin saberlo estaba entregándome su vida, porque una vez la tuviera no le dejaría ir, no está vez. —¡Aceptó! —Le respondí sacándo unos jadeos de ella, al parecer no creía que yo pudiera aceptar —Pero tengo algunas condiciones. —Bien te escucho —Respondió un poco nerviosa. Me puse de pie y me acerqué a ella, su respiración se aceleró y el aire de su cuerpo salió un tanto pesado. —Te lo diré esta noche, hoy es la cena de premiación y es la ocasión perfecta para que Samuel nos vea juntos. Sus ojos parecieron oscurecerse y un destello de dolor que reemplazó por furia se dejó notar. —Enviame tu dirección a este número y pasare por ti a la siete —Tome su mano y deposite mi tarjeta en ella —Y Maya yo tomo muy enserio las cosas, si vamos a ser amantes será con todos los privilegios que eso conlleva, ¿estas lista para eso? Tragó con dificultad mientras yo enfoque mi vista en sus labios rosas, mordiendo los míos tratando de suprimir las ganas de besarla justo como tanto había deseado por mucho tiempo, Maya siempre había sido mi perdición ella no lo sabía pero lo era.
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