La infancia de Mirkov había sido una muy feliz, a pesar de crecer sin un padre. Siempre quiso saber sobre sus orígenes, sin embargo, su madre se encargó de ocultar la otra parte de su concepción costara lo que costara. Sus pensamientos se derivaban en aquello, creyendo en que quizá no tendría la oportunidad de conocer a su padre, de compartir con quien fuera él Sus ojos se encontraban mirando a la nada, estos estaban llorosos y rojos. Cuando la vampiresa había decidido tomar por su propia cuenta la vida que poseía, llevándolo a ese cuarto, se había quedado sin habla por completo. No había podido luchar contra su fuerza sobre natural, por más que intentó zafarse de ese agarre, se le había hecho imposible, luchó con todo lo que daban sus músculos, pero fue en vano, debido a que le habían

